Por

octubre 3, 2025

834 Vistas

octubre 3, 2025

834 Vistas

De un favor cotidiano a una situación que nunca pensé vivir #1

0
(0)

Me gusta cuando pasan cosas inesperadas y se les puede sacar provecho. Esta es una de esas veces, solo que había olvidado ponerlo por acá.

La señora que ayudaba en mi casa dejó de ir de la nada y ya no contestó llamadas ni mensajes. Mi esposa necesita a alguien que apoye en casa de vez en cuando porque también trabaja, y aunque yo le ayudo cuando puedo (mi trabajo es híbrido), pidió recomendaciones a sus amigas o conocidas y le sugirieron a una señora que siempre iba acompañada de su hija, que trabajaban bien y eran cumplidas. Yo ni en cuenta, lo vi como algo rutinario.

Pasaron semanas y casi no coincidimos porque suelo ir más a la oficina que quedarme en casa. Apenas las conocí el domingo 19 de septiembre. La señora muy amable, me platicó cuánto tiempo llevaban trabajando por aquí. Fue entonces cuando noté a su hija: joven, chaparrita, no la más bonita de cara, pero con un cuerpazo. Siempre me ha prendido esa sensación de tener el control en ciertas situaciones, y por eso me acerqué a la hija, aunque fuera solo para hacerle plática. Ella se veía tímida, contestaba cortito, como con pena, eso fue el domingo.

El lunes me las topé en la tarde saliendo de casa de otra vecina y les ofrecí acercarlas a donde fueran. La señora aceptó y recogió unas cosas para irse. Con la hija solo platiqué un momento, una tontería, pero logré hacerla reír. Al final solo las llevé a un Oxxo para que tomaran un Uber. El miércoles decidí trabajar en casa. Mi esposa me mandó mensaje diciendo que irían a limpiar baños y dejar comida hecha para el resto de la semana. Yo las recibí y las dejé trabajar… La chica se puso a doblar ropa y me acerqué para hacerle más plática mientras su mamá cocinaba.

Al principio seguía igual de reservada, contestando corto, pero poco a poco se fue soltando. Le hice un par de comentarios ligeros, nada serio, y logré que se riera un par de veces. En un momento me preguntó por mi esposa, y le respondí que estaba muy ocupada, que casi siempre regresaba en la tarde-noche y que yo solía estar solo en casa. Entre la plática, le pregunté cuánto le daba su mamá por ayudarle. “Muy poco” dijo, con un tono que sonó más a hartazgo que a broma. Ahí noté que había algo más detrás de esa timidez inicial.

Le dije que yo le podía dar un extra pero solo a ella, me vio y me pregunto ¿como? le dije que si quería yo le apoyaba con mas dinero pero que fuera al día siguiente y lo platicábamos «iremos con esta persona como a las 2 pm igual puedo venir antes yo» le dije que si. El jueves llego a las casi 11 de la mañana con una camiseta de tirantes negra y se veía muy bien como si supiera a lo que venia….

¿Que te ha parecido este relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Deja un comentario

También te puede interesar

Infiel por necesidad

anonimo

20/12/2017

Infiel por necesidad

Le reventé el culo a la esposa de mi primo en año nuevo

roy111000

07/08/2025

Le reventé el culo a la esposa de mi primo en año nuevo

Ojo por ojo, diente por diente

anonimo

26/07/2013

Ojo por ojo, diente por diente
Scroll al inicio