Por
Anónimo
Creo que convertí a mi novia en una zorra
Todo comenzó de una forma bastante simple, le pedí que usara ropa un poco más reveladora y la animaba a no usar bra cuando saliera. Tomó un poco de tiempo para que accediera pero eventualmente empecé a notar que usaba blusas bastante pegadas que hacían que fuera obvio que no llevaba nada abajo cuando salía con sus amigas.
Siempre procuré seguir animándola y le hacía saber lo bien que se veía así y que seguramente otras personas pensaban igual que yo. También le dije que me gustaba mucho pensar en toda la atención que podría recibir por eso. La cosa siguió así por un par de años hasta el punto en el que para ella ya era normal salir sin bra casi a todos lados.
Los dos trabaǰábamos en el mismo lugar así que teníamos varios amigos en común y nos hicimos bastante cercanos con dos en particular, con los cuáles empezamos a salir bastante. En una ocasión uno de ellos nos invitó a pasar el rato en su casa con piscina y cuando llegamos nos dimos cuenta de que sólo estábamos nuestros dos amigos, ella y yo. Yo pensé que no se sintiría lo suficientemente cómoda como para entrar a la piscina pero, sorprendentemente, entró al baño y cuando salió ya tenía puesto su bikini blanco, el cual era pequeñito que destacaba bastante su trasero, de esos que se amarran a los lados y un top blanco igual pequeño. Nos metimos a la piscina y ella se puso a nadar y pasamos la tarde platicando nosotros tres mientras (de forma indiscreta) disfrutábamos el show. Después de eso cada vez que le decía que los tres la estábamos viendo solo se reía y me tiraba a loco.
En otra ocasión, fuímos a una fiesta mi novia, uno de mis amigos (de la anéctdota pasada) y yo; ella no llevana ropa adicional pero aún asi se metió en la piscina del lugar asi que obviamente se tenía que cambiar, así que mi amigo le tuvo que prestar una camisa grande blanca de manga larga, como las que se usan para hacer ejercicio que llevaba en su coche. Ella llevaba una mini tanguita azul que se marcaba claramente cada vez que la camisa se le pegaba demasiado. El nos llevó a nuestra cada después así que de camino platicamos un rato los tres hasta que ella se acostó en el asiento trasero con la espalda hacia nosotros, exponiendo parte de su trasero y su tanga. No hace falta decir que pasamos el resto del viaje mirando cada vez que surgía una oportunidad hasta que llegamos a casa.
Nunca nos atreveríamos a hacer nada muy intenso en la vida real así que, para seguir explorando, sugerí que intentáramos exhibicionismo anónimo en línea y para mi sorpresa, aceptó. Elegimos un día, yo escogí la ropa que usaría y las poses que haría y tomamos varias fotos que posteriormente publicamos. Personalmente, yo quedé impactado por la cantidad de vistas y comentarios que tuvieron, y, la verdad, la idea de que ella se exhibiera de esa manera -siendo vista y deseada por otros- fue bastante excitante. Incluso hubo una persona que se ofreció a mandarle lencería a cambio de fotos de ellas usándola y ella había aceptado, pero desafortunadamente pasaron cosas y se perdió la oportunidad. Hasta el día de hoy me sigo preguntando como la hubiera hecho vestirse. Al final borramos las fotos pero estoy seguro de que aún deben seguir por ahí en algún lugar del internet.


Deja un comentario
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.