Me la jalo escuchando a mi mamá coger
Desde que mi papá se fue, hace como cinco años, mi mamá empezó a traer tipos a la casa. Al principio era súper discreta: llegaban tarde, hablaban bajito y yo ni los veía. Pero últimamente… últimamente hay uno en especial que la hace gritar como si le estuvieran arrancando las entrañas. Y lo peor o lo mejor es que creen que estoy dormido.
Mi cuarto está justo al lado del suyo, separado por una pared tan fina que hasta escucho cuando respira. Pero cuando llega ese tipo, ni falta hace acercarse a la pared. Los gemidos de mi mamá retumban en toda la casa, como si estuviera en una película porno. Y yo, en vez de taparme los oídos, me bajo el boxer y me empiezo a jalar.
Es que no puedo evitarlo. Escuchar cómo gime, cómo le dice «sí, ahhhg dame más», cómo la cama golpea contra la pared… me vuelve loco. A veces cierro los ojos y me imagino que soy yo el que la está cogiendo, que esos gritos son por mí. Suena enfermo, lo sé, pero en la oscuridad nadie me juzga.
Ella siempre amanece como si nada, haciendo el desayuno y preguntándome si dormí bien. Yo asiento, pero por dentro me muero de vergüenza y de morbo. Últimamente hasta he empezado a grabarlos con el celular para repetirlo después, cuando la casa está vacía. Su voz quebrada, el ruido de los golpes, hasta los jadeos del tipo… todo me sirve.
Anoche fue lo más intenso. El tipo la tuvo como una hora dándole sin parar, y mi mamá gritaba como posesa. Yo me jalé tan fuerte que casi me desmayo cuando acabé. Después, escuché cómo se reían y cómo él se iba. Ella se quedó dormida al toque, y yo me quedé con la verga en la mano, sintiendo que algo está mal en mí, pero sin poder parar.


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