Mi tetas me salvaron de ir a cursos de verano
Para la anécdota de hoy les contare acerca de lo que hice con tal de no ir a cursos de verano por haber reprobado una materia, en mi preparatoria se cursaba todo el semestre y si una materia la reprobabas tenias que presentar un examen, si aprobabas el examen podías pasar la materia, de lo contrario debías ir a cursos de verano
Ahora que ya di un poco de contexto necesario, les contare lo que pasó, era el último curso de preparatoria y estando en México me di cuenta que era bastante distinto a Estados Unidos, pues mis compañeros y yo ya teníamos 18 años, en México ya éramos considerados adultos, por lo que en las vacaciones antes de entrar a la universidad hubo fiestas con alcohol, donde ocurrían cosas dignas de contarse en este post, pero en cambio en Estados Unidos todavía no podríamos tomar ni comprar alcohol a esa edad
En fin, las anécdotas de esas fiestas serán para otra ocasión, era el fin de la preparatoria y yo quería ir a esas fiestas, el problema era que había reprobado álgebra, la verdad nunca fui buena para matemáticas, entonces mi examen para aprobar se acercaba y no sabia que hacer
Después de pensarlo un rato, tuve que arrojar mi reputación de mamona e inalcanzable por la ventana, mediante mi grupo de amigos conseguí el número del inteligente del salón, fui directa y le dije que «enserió haría lo que fuera porque el me ayudara»
Podría haberle pagado fácilmente lo que quisiera, pero este chico llamado Diego (nombre cambiado) me había estado picando la curiosidad durante el curso, no era feo, diría que era más guapo que la mayoría y por eso me sorprendía que estuviera soltero, el me dijo que quería a cambio que fuera a su casa para estudiar
Esa noche fui a su casa para «estudiar», llegue y el me ofreció café, le dije que si y me senté en la sala de estar en un sillón largo y confortable, yo me empecé a mentalizar con las cosas sexuales que el quería a cambio (cosa que me empezó a poner hormonal), el termino de hacer el café y me dejo la tasa sobre la mesita frente al sofá mientras el se sentaba a un lado mío, hablamos un rato mientras en su tele había una pelicula de Adam Sandler, durante casi toda la conversación pude ver como sus ojos se iban a mi escote y mis pechos constantemente así que pregunté nerviosa (entonces que vamos a hacer?)
El fue por un bolso, donde pensé que tendría algo sexoso, pero para mi sorpresa y decepción no era nada, del bolso saco libros y me dijo (aquí esta, vamos a estudiar)
Enojada me levante y me fui a la puerta de la casa, el me detuvo y me preguntó que pasaba, le conteste aun molesta (pensé que pasaría algo más, pero solo pierdo el tiempo contigo) el no dijo nada y regreso al bolso, de el saco un pequeño papel que me entregó diciéndome (aquí está todo lo que posiblemente venga en el examen, con esto si o si pasas, me disculpo por lo tímido que soy)
Era esa época mágica del mes donde mis hormonas femeninas me dominan así que estando más hormonal que molesta lo empuje suave hacia el sofá, me le tire encima para besarlo, soy una chica grande (bastante más grande que el) así que mi peso fue suficiente para dejarlo inmóvil, nervioso y muy tímido a mi parecer me dijo que no tenía condones, a lo que yo respondí con acciones, mi mano empezó a frotar su miembro sobre el pantalón hasta conseguir que se pusiera como una piedra
Saque su pene; era pequeño y algo gordito, su color era muy cautivante y lo bese un poco además de chuparla como si fuera una paleta de hielo, Diego se había cubierto la cara con los brazos mientras podía escuchar su respiración muy agitada, yo sabía que el no duraría mucho por lo que me atreví a más
Me levante la blusa y la deje sobre mis tetas junto a mi sujetador que también subí, puse su pene entre mis pechos, siendo sincera las circunstancias no fueron la mejor combinación tetas 38 doble d + pene pequeño causó que desapareciera entre mis grandes masas, supongo el debió sentir el calor de ambas junto a la sensación de presión de sandwich que hicieron sobre su pene, me generó sentimientos encontrados que el terminará con solo ponerlo entre mis pechos, nisiquiera me moví y el ya había llenado de semen el espacio entre mis tetas, me sentí alagada y excitada pero también decepcionada pues mis hormonas querían más
Aun no quitaba los brazos de su cara, su corazón estaba a mil por hora y su respiración era como si hubiera corrido 400 metros, yo me coloque el sujetador de vuelta a su lugar y mi blusa igual, le agradecí y le di un beso de despedida aun estando tirado en el sofá, me fui a casa a dormir pues a la mañana siguiente debía presentar el examen, nisiquiera tuve tiempo para dedearme y vaya que lo necesitaba pues esa «rusa» (entre comillas porque apenas aguanto tener su pene entre mis tetas) me había dejado realmente cachonda
Al día siguiente conteste el examen con ayuda de su papelito y a la semana siguiente dieron los resultados, había aprobado, con una nota promedio pero aprobado, el me llamó para preguntarme como me había ido, le respondí feliz que había aprobado y el me preguntó si podíamos hacer como si no hubiera pasado nada antes entre nosotros, algo decepcionada acepte, pero me sorprendió pocos segundos después con otra pregunta (me aceptarías una salida?) Y feliz acepte
La historia corta es que el fue mi primer novio, con el que experimente cosas muy buenas, pero esas anécdotas serán para otra ocasión
Ahora me despido, espero que les haya gustado esta anécdota y les pregunto, que harían para pasar una materia?


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