agosto 28, 2025

172 Vistas

agosto 28, 2025

172 Vistas

La sobrina de mi ex es muy agradecida

5
(1)

La vida a veces te pone situaciones que debería uno evitar, pero joder, quién soy yo para decir que no cuando la oportunidad se cruza en mi camino. Era viernes y había ido a un bar cerca del taller, solo para tomar una cerveza y desconectar después de instalar unos cerramientos que me habían dado guerra todo el día. Estaba en la barra, viendo un partido sin mucho interés, cuando la vi. No podía ser otra. Era la sobrina de mi ex mujer, esa rubia pecosa que recordaba de cuando tenía quince años y llevaba trenzas, ahora convertida en una mujer con unas curvas que quitaban el sentido. Estaba con un grupo de amigas, todas riendo y con copas en la mano, celebrando algo. Me acerqué y me di cuenta de que cumplía 21 años. Me saludó con un abrazo demasiado largo para ser casual, notando cómo su cuerpo se pegaba al mío. Olía a vodka y a dulce, una combinación peligrosa.

«¡Tío Exe! ¿Qué haces aquí?», dijo con una sonrisa que me recordó por un segundo a su maldita tía, pero en seguida borré ese pensamiento. Hablamos un rato, bromeando como en los viejos tiempos, pero había una tensión nueva entre nosotros. Sus amigas se fueron una a una, dejándola sola y cada vez más borracha. Como el tipo responsable que soy, o eso me digo a mí mismo, decidí llevarla a su piso. Compartía piso con otras chicas, según me contó en el taxi, con la cabeza apoyada en mi hombro.

Fue en el trayecto cuando las cosas se pusieron interesantes. De repente, agarró mi mano y, sin mediar palabra, la puso sobre su muslo, subiendo lentamente hasta su entrepierna. A través del fino tejido de su vestido, sentí el calor que emanaba de ahí. «Tócame, tío», murmuró contra mi cuello, y su voz tenía una mezcla de inocencia y lujuria que me puso más duro que el acero. No pude resistirme. Deslicé los dedos bajo su ropa y encontré que no llevaba nada debajo. Estaba empapada, caliente, y tembló bajo mi tacto. «Sí, ahí…», susurró, y su hipocresía angelical se desvaneció por completo.

Al llegar a su edificio, me miró con esos ojos azules que ahora parecían negros de deseo. «Subes conmigo?». Sabía quién era, sabía que esto podía volverse una mierda después, pero en ese momento, recordando todas las veces que su tía me hizo sentir menos, decidí que me importaba un carajo. Subimos en ascensor en silencio, pero sus manos no paraban de recorrerme.

Dentro de su habitación, la empujé contra la puerta y me arrodillé frente a ella. Levantó ese vestidito y me encontré con un coño perfecto, blanco y depilado, que parecía sacado de mis fantasías más prohibidas. No perdí tiempo. Le abrí las piernas y clavé mi lengua en él, saboreando su esencia dulce y salada. Gemía con unos soniditos que parecían de niña, pero sus caderas se movían como de puta experimentada. No tardó en venirse, agarrando mi pelo y gritando mi nombre.

Pero la noche no acabó ahí. Me levantó y me empujó sobre la cama. «Mi turno», dijo, y se montó sobre mí de espaldas, guiándome dentro de ella. Los movimientos que hizo fueron sensacionales, rotando las caderas de una manera que me hizo ver estrellas. Le azoté ese culo perfecto hasta dejarlo rojo, y cada palmada la hacía gemir más fuerte. Se vino dos veces, con gritos ahogndos.

 

Luego la puse a cuatro patas, como la perrita que era, y la tomé con una fuerza que nos dejó a los dos sin aliento. Cuando sentí que no aguantaba más, me sacé el condón y le solté toda mi leche en el culo, marcándola como mía. Se derrumbó sobre la cama, temblando, y yo me quedé mirando cómo mi corrida le goteaba por esas nalgas enrojecidas.

Al día siguiente, actuamos como si nada hubiera pasado. Pero su mirada me dijo que esto no sería la última vez..

¿Que te ha parecido este relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 1

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Deja un comentario

También te puede interesar

Recibiendo a una amiga y su hijo en casa: Parte 2

anonimo

27/10/2024

Recibiendo a una amiga y su hijo en casa: Parte 2

A solas con Sandra

anonimo

22/11/2019

A solas con Sandra

fotos

geminis2022

17/03/2022

fotos
Scroll al inicio