Emergencias
¿Si descubres a tu esposa teniendo sexo con alguien diferente a ti después de 4 años de matrimonio que sentirÃas?, por desgracia hoy puedo responder a esa pregunta, es lo peor que he sentido en mi vida, me case con Ana cuando ambos tenÃamos 22 años de edad, no habÃamos conocido en la facultad de medicina, a tal solo un año de ser novios decidimos dar el siguiente paso al matrimonio, y puedo afirmar sin temor a equivocarme que ambos éramos muy felices, en cada aspecto, sentimental hasta fÃsico, incluyendo por supuesto el sexual.
En nuestros 4 años de matrimonio jamás nos pareció buen momento para tener hijos, ambos tenÃamos trabajos muy bien remunerados, con horarios similares, pero como es una costumbre en esta profesión, poco tiempo para socializar y mucho menos para la crianza de una prole. Trabajábamos en un hospital privado de la ciudad, en la sala de emergencias, mientras ambos estudiábamos nuestra especialidad, concretamente en cardiologÃa, por lo que la veÃa muy seguido aunque rara vez nos tocara atender al mismo paciente. Pero eso cambio en una noche que hasta las 2.35 am habÃa sido muy tranquila, un individuo de 30 años fue ingresado inconsciente a la sala por un golpe contundente que le habÃa fracturado el brazo derecho en tres diferentes partes, no era un caso de vida o muerte pero por alguna razón nos asignaron a mi esposa y a mà su atención.
Como es usual procedimos a leer la historia clÃnica que los paramédicos habÃan preparado, como dije un individuo de 30 años aproximadamente, de profesión mago, fue encontrado en la salida de un pequeño teatro de la ciudad, los paramédicos nos dijeron que habÃa sido atacado con un bate justo después de culminar con su espectáculo aquella noche, al ser los signos vitales normales le ingresamos en cirugÃa para arreglarle el brazo, colocamos un par de placas metálicas y algunos tornillos, lo usual en este tipo de casos, posteriormente lo colocamos en el cuarto de recuperación en lo que el sujeto despertaba de la anestesia que le habÃa sido aplicada, como con tantos otros pacientes que he atendido creà que eso serÃa todo, como podrÃa saber que estaba completamente equivocado.
Alrededor de las 3.45 am, mi esposa se habÃa marchado al cuarto de recuperación para observar la evolución del paciente con la fractura, algo que normalmente solo toma de entre 10 y 15 minutos en caso de que requiera algún procedimiento, pero mi reloj marcaba las 4.18 am sin que mi esposa volviese para avisarme de la evolución del mismo, por lo que me dirigà hacia la habitación en cuestión, cuando me aproximaba escuche una voz masculina hablando, no entendà bien las primeras frases pero estoy seguro que la última lÃnea fue algo como ��y tres, despierta�, en ese instante toque a la puerta y la abrÃ, de inmediato mi esposa me recibió con una gran sonrisa en su rostro �cariño adivina que, he hecho una pequeña apuesta con nuestro paciente aquà presente y le he ganado�, me tomo completamente por sorpresa, mi esposa casi nunca habla con los pacientes más de lo que requiere la situación �¿una apuesta?, ¿y sobre que apostaron?� nuevamente mi esposa con un aire de victoria me respondÃa muy alegre �veras nuestro paciente, desde que llegue a revisarlo me dijo que era un mago muy bueno, sinceramente no le di importancia, sabes lo mucho que me aburren esas cosas, en fin, como noto ese desinterés en mi mirada, me propuso una apuesta; el intentarÃa hipnotizarme, si él ganaba yo aparecerÃa en una de sus presentaciones como su asistente, y si fallaba en su intento, nos conseguirÃa entradas para toda la temporada de la escuela de ballet, sabes lo mucho que adoro el ballet, asà que acepte la apuesta y cariño he ganado�
Fue en ese instante cuando escuche por primera vez la voz de aquel sujeto, �asà es Doc., su esposa me ha ganado la apuesta, intente ponerla en trance y falle, quiero decirle que es la primer persona con la que pierdo una apuesta y por su puesto también es la primera dama a la que no puedo hipnotizar, es una chica muy especial sin duda�, no me habÃa agradado para nada el asunto de su pequeña apuesta, pero sabÃa muy bien que eso de la hipnosis, al menos como la manejan los magos, no era más que una tonterÃa, mire con desdén al paciente y le dije �claro que es especial, por eso la elegà a ella entre todas� y sonriéndole a mi esposa le indique era momento de irnos, nuestro turno terminaba a las 5.00 am y aun tenÃamos algo de papeleo que entregar, le abrà la puerta y nos dirigimos a la recepción para culminar.
Por esa noche habÃa sido todo, gran parte de la mañana hasta las 3 de la tarde habÃamos estado durmiendo ambos, cuando despertamos nos dimos un cálido y ardiente baño juntos, comimos en el restaurant de siempre y nos alistamos para comenzar el turno siguiente que iniciarÃa a las 7 pm, ConocÃa muy bien a mi esposa y puedo asegurarles que no note nada extraño con ella en todo ese tiempo, estaba contenta, alegre y muy motivada. Al iniciar nuestro turno de inmediato me llamaron para atender a un herido de bala, mientras que a mi esposa la llamaron para ver a un niño que habÃa sufrido una caÃda, como lo suyo parecÃa no muy grave le pedà que me llamara en cuanto terminara de atenderle, asà podrÃamos vernos unos minutos cuando terminara con mi respectivo herido, lo cual me tomo cerca de dos horas estabilizar y finalmente salvar su vida, pero me parecÃa muy raro que mi móvil no habÃa registrado llamada alguna de mi esposa, intente marcarle pero no respondÃa su teléfono, aquello no era extraño pensé que habÃa ingresado un herido muy grave y le habÃan asignado el caso, por lo que fui a la recepción y la calma reinaba, le pedà a la enfermera en jefe me indicara a que paciente habÃa sido asignada mi esposa para poder auxiliarle, pero ella me dijo que mi esposa solo habÃa atendido a un niño aquella noche y después le habÃan llamado de piso para que atendiera a un paciente en la habitación 417.
Me tome un respiro en la espera que me llamasen pero nada ocurrÃa, sin embargo no podÃa simplemente abandonar mi guardia y buscar a mi mujer, después de todo si le llamaron a piso debió ser por una emergencia. Aquella noche atendà a un par más de heridos antes de poder ver a mi mujer justo al terminar nuestros turnos, le mire desde lejos, ella estaba sacando sus cosas del casillero con una sonrisa maravillosa y al verme me abrazo y me beso como siempre lo hacÃa �mi amor mira lo que tengo aquÃ� sacando algunos papeles de su bolso me volvió a mirar y culmino �son los boletos de la apuesta que gane ayer, ¿no es fantástico? Tres noches de ballet, es como un sueño hecho realidad�. La mire con gran sorpresa, realmente no sabÃa que decir, pero mis labios fueron mas rápidos que mi mente y comencé a hablar sin siquiera darme cuenta �si amor es genial pero de donde los sacaste�, ella me miro con una cara burlona y continuo �de quien más sino del supuesto mago que atendimos ayer, al cual le gane esa tonta apuesta, justo después de atender al chiquillo me llamaron para el cuarto 417 y resulto que se trataba del gran mago Hypnos, como el mismo se presento, y deseaba verme para pagar su deuda conmigo�, pueden imaginarse mi sorpresa cuando escuche aquello, comprendÃa hasta cierto punto la emoción de mi esposa por el ballet, pero abandonar la guardia por unos boletos no sonaba mucho como ella misma, aunque claro fue una llamada del hospital asà que tampoco podÃa desestimarla, me calme un poco mas y continuamos la discusión mientras salÃamos con rumbo a nuestro hogar.
Por el momento no hice más que sonreÃrle de vuelta durante el camino a casa, hablábamos de cómo organizar nuestros horarios para poder asistir al ballet, lo que implicarÃa cambiar turnos, de inmediato comenzamos a buscar nombres de personas que nos pudiesen ayudar, n debÃa haber problemas solo tenÃamos que hacer algunas llamadas telefónicas y eso era todo, sin dudas podÃa esperar hasta mas tarde.
HabÃamos acordado llegar al hospital un par de horas antes de nuestro turno para poder charlar con algunos colegas e intercambiar turnos, mi esposa Ana rápidamente contacto con una de sus amigas y consiguió el cambio de turno, el conseguirlo tampoco fue problema para mi, un camarada me debÃa algunos favores y sin dudarlo acepto, el problema habÃa sido resuelto. Cuando nuestros turnos iniciaron el trabajo en el hospital era un verdadero tornado, parecÃa que toda la ciudad esperaba por entrar en la sala de emergencias, mi esposa y yo no tuvimos mucho tiempo de conversar aquella noche, es mas solo pude verla dos ocasiones, cuando llegamos a la recepción y cuando terminamos turno, sin embargo no habÃa tiempo para descansar, ese mismo dÃa comenzaban las funciones en la sala de conciertos, por lo que tuvimos que iniciar el turno matutino de inmediato por suerte para nosotros alrededor de las 10 am todo parecÃa haberse calmado y aprovechamos para tomar una merecida siesta.
Mire mi reloj que marcaba las 13:00 hrs, me habÃa quedado dormido 3 horas, busque a mi esposa en el cuarto pero no la encontré, revise mi móvil y no tenia alertas de ningún tipo, asumà naturalmente que le habÃan hablado a mi esposa y no habÃa deseado molestarme. Me dirigà a la recepción para preguntar por ella, me informaron que habÃa llegado un paciente critico y que por más que mi esposa intento salvarle habÃa acaecido, Ana siempre habÃa sido una mujer muy fuerte pero sabÃa que debÃa estar con ella, le marque al celular y tras sonar un par de ocasiones lo atendió, sonaba algo triste pero me calmo saber que estaba tranquila, minutos después ambos nos encontramos de nueva cuenta en el pequeño cuarto de casilleros, �cariño dime ¿cómo te encuentras? Sé que has hecho todo lo posible y estoy orgulloso de ti�, mirándome con gran cariño me respondÃa �gracias mi amor, la verdad ya estoy mucho mejor, creo que lo he superado ya�, eso me impacto normalmente le toma un par de dÃas y varias horas de sueño sobreponerse a una situación asÃ, ella se dio cuenta de mi sorpresa y me explico �cariño cuando ocurrió corrà a la cafeterÃa y me tope con el gran Hypnos, se percato de mi tristeza y me ofreció charlar, hablamos algunos minutos y después no sé cómo pero de alguna forma ya no me importaba tanto�, mi atención se desvió del paciente muerto al tal mago que a mi parecer ya habÃa convivido lo suficiente con mi esposa, sin embargo antes de poder hacerle ver mi punto a mi esposa me llamaron para atender a una chica, partà despidiéndome con un beso de mi esposa.
La función de ballet iniciaba a las 9 pm, en ese momento mi reloj marcaba las 6.30 pm, nuestro turno terminaba a las 7, eso nos dejaba un par de horas para correr a casa quizá dormir un poco, arreglarnos y llegar a la sala de conciertos, solo faltaba una cosa, aun no podÃa encontrar a mi mujer, no se encontraba atendiendo paciente, por lo que supuse estarÃa en la cafeterÃa o en el cuarto de casilleros, pero no se encontraba en ninguno de esos, una amiga me dijo que la habÃa visto en el área del jardÃn aun lado del estacionamiento, me apresure y pude verla sentada en una pequeña banca hablando por teléfono, �no, claro que no habrá ningún problema, hasta entonces�, justo en ese momento se percato de mi llegada, termino su llamada y se dirigió a abrazarme, �cariño casi termina nuestro turno debemos irnos un poco antes para poder descansar unos minutos no quiero dormirme justo a mitad del espectáculo�. En realidad tenÃa razón no podÃamos dilatarnos más, asà que me reserve mis comentarios, asentà con la cabeza y literalmente corrimos a la sala para validar nuestra salida.
Todo marcho conforme a mi plan, incluso alcance a dormir al menos 20 minutos más la emoción de asistir al ballet por fin me habÃa llegado, pero no sabÃa que durarÃa muy poco, estaba poniéndome mi mejor traje y mi mejor colonia, cuando vi surgir a mi mujer del baño, se habÃa puesto aquel vestido negro ajustado, a mi parecer algo corto para un evento de ese tipo, pero le quedaba tan bien que no iba a objetar absolutamente nada, en cuanto nos vimos nos dimos un beso lleno de amor, pero en ese mismo instante mi teléfono timbró, era del hospital, mi amigo con quien cambie turno se habÃa accidentado en el mismo hospital y no iba a poder cubrirme, no podÃa creerlo, a tan solo 20 minutos de comenzar la función era imposible que consiguiera reemplazo, con gran desanimo le comunique a mi esposa lo ocurrido, pude notar una pequeña lagrima surgir de su ojo derecho, �valla es una pena amor, bueno supongo que aun podremos ir mañana al ballet� aquello me partió el corazón, �vamos cariño el que tiene que trabajar soy yo, tu ve y diviértete en el ballet, se que te molesta ir sola pero te prometo que conseguiré un reemplazo para poderte acompañar mañana�, los ojos de Ana se llenaron de luz nuevamente, me tomo entre sus manos y me beso con tanto cariño que sentà fuego en nuestros labios.
El reloj de la sala de emergencias indicaba que era media noche, me preguntaba que estarÃa haciendo Ana, si seguirÃa en el ballet o ya estaba en casa descansando, de cualquier forma esperaba me llamase pero no ocurrió asÃ, mi teléfono no sonó ni una sola ocasión a causa de una llamada suya, sin embargo la noche estaba bastante movida, no tuve más de 15 minutos entre pacientes, cuando por fin mi turno termino me sentÃa tan agotado que tuve que pedir un taxi para llegar a casa pues no confiaba en que pudiese manejar, en cuanto llegue a mi cama mi esposa me llamo por teléfono, �cariño voy llegando al hospital lamento que no pudiésemos vernos la recepcionista me ha dicho que acabas de partir, ¿deseas que busque a alguien quien pueda cubrirte por esta noche?�, mi somnolencia y mi cansancio estaba por vencerme pero aun asà le dije a mi mujer que no se preocupara, me ocuparÃa de ese detalle en cuanto pudiese descansar un poco y me desvanecà sobre mi almohada.
Aquel dÃa dormà como no lo habÃa hecho en mucho tiempo y de no ser por las protestas de mi estomago hubiese seguido por mucho más tiempo, me tomo un minuto darme cuenta de la hora, faltaban tan solo 5 minutos para las 6 de la tarde, no habÃa tiempo de nada, me di la ducha más rápida que habÃa tomado en años, tome mis cosas y salà a conseguir un taxi, cuando cruce la puerta del hospital recordé que no habÃa buscado un sustituto, habÃa pasado el dÃa entero durmiendo, para mi espanto mi esposa me estaba llamando �cariño, ¿donde estas? ¿Todo está bien? Te estoy esperando en la casa� no sabÃa que decirle no querÃa que sintiera que le habÃa fallado, �lo lamento cariño, intente conseguir un sustituto pero no pude lograrlo, pero te juro que no saldré del hospital hoy sin conseguir a alguien�, una bocanada de aire escapo de sus labios, pude percibir la decepción, sin embargo no hubo reproches, con una ligera risa se despidió de mi.
Esa noche no pude pensar mucho en mi esposa, el remordimiento me carcomÃa además el hospital nuevamente parecÃa que se llenaba, pase cada instante curando heridas y consolando dolores, alrededor de las 5 am comencé a llamar colegas esperando que alguno pudiese cubrirme y cambiar turnos, afortunadamente lo logre, mi amigo volverÃa a la cama mientras yo continuarÃa otro turno de 12 horas, para lograr ver la última noche de la compañÃa de ballet en la ciudad junto con mi esposa, espere ansioso a las 7 am para poder ver a mi esposa pues tenÃa mucho tiempo que no la miraba, pero mi espera fue en vano, ella jamás cruzo la puerta, a las 7.30 am el administrador del hotel me contacto, querÃa saber porque mi esposa no se habÃa presentado a cubrir su turno ese dÃa ni el anterior, naturalmente le explique sobre el cambio de turnos quizá esa era la confusión, pero me aclaro que mi esposa debió presentarte a las 7 del dÃa anterior y no llego, lo mismo que ese dÃa, me quede boquiabierto, intente contactarle a su móvil pero nunca atendió la llamada, temà que algo pudiese haberle ocurrido, llame a la policÃa quienes no me ayudaron, pedà disculpas al administrador, busque un reemplazo y comencé a buscar a mi esposa por la ciudad, primero fui a la casa, pero no la encontré, en sus tiendas favoritas, acudà personalmente a la jefatura de policÃa a levantar un acta de desaparición pero me dijeron que debÃa esperar al menos 24 horas más para reportarle como extraviada, cuando atardeció pensé que podrÃa ir a la sala de conciertos, pero tampoco aparecÃa, fue en ese momento que recibà una llamada, la pantalla mostraba el nombre de mi esposa, conteste ansioso, �mi amor ¿como estas? ¿Todo está bien? ¿Qué ocurre?� pero solo silencio se escuchaba del otro lado de la lÃnea, estaba sumamente consternado y de pronto una voz que me pareció familiar �lo lamento Ana no puede atender el teléfono, se encuentra un poco ocupada, pero si quieres saber qué es lo que realmente ocurre ven al teatro �dandis� a las 11 de la noche, por si no reconoces mi voz soy el gran Hypnos� y la llamada se corto.
Coraje, preocupación, odio, repulsión, ira, todo se juntaba en mi garganta queriendo gritar al mismo tiempo, pero nada lograba salir, miles de preguntas se aglomeraron en mi mente, pero ninguna encontraba respuestas ahÃ, no tenia opción debÃa asistir, algo estaba terriblemente mal, ese teatro estaba en la zona rosa de la ciudad, la cual nunca me habÃa importado conocer y que ahora lo lamentaba, aun asà debÃa apresurarme para estar a tiempo en aquel sitio.
El lugar era tal como la imaginaba, una polvosa marquesina con varias bombillas fundidas anunciando la actuación del �gran HYPNOS� y un letrero pequeño con la leyenda �solo adultos� hizo que mi espina se estremeciera, en la taquilla un tipo desencajado me pidió firmar un documento en el que renunciaba a denunciar a la policÃa por cualquier cosa que pudiese ofenderme durante el espectáculo y 25 euros para pasar a la función, dentro aquel lugar no era para nada como el exterior, por el contrario, cada mesa era un lujo, cada detalle estaba muy bien pensado, en fin no reparare mas en ello, lo que distrajo mas mi atención fue la bella chica que me guiaba hacia mi mesa, vestÃa un atuendo de domestica francesa con una micro faldita que dejaba ver su tanga negro, medias negras con sujetadores y un bra transparente de encaje negro con vivos en blanco, no bien me encontré sentado la luz del teatro, que presentaba casi un lleno total, se apago y en el escenario emergÃa el sujeto al cual yo mismo le repare el brazo unos dÃas antes en el hospital, el tal �Hypnos�.
�damas y caballeros es un honor para mà el estar con ustedes esta noche, les prometo que será una noche inolvidable para todos y cada uno de ustedes, soy el �GRAN HYPNOS� el mago más grande del mundo y el mejor hipnotizador de la historia y si alguno de ustedes lo duda, déjenme presentarle a mi asistente, la ardiente, sensual y sin duda la puta más grande del lugar, la también sorprendente ¡¡¡ANA!!!� en ese instante mi corazón colapso, mi esposa aparecÃa en escena luciendo una micro faldita entablada roja estilo colegiala, con medias blancas y zapatillas negras, una blusa mini que no alcanzaba a ocultar los abundantes senos de mi esposa.
�aunque ustedes no lo crean, la bella Ana no siempre fue mi asistente, antes de venir a jugar con nosotros, ella era médico residente del hospital de la cuidad, incluso ella me ayudo con mi brazo roto, como pueden notar, tiene un cuerpo espectacular, no podÃa permitir que se desperdiciara en un hospital oculto tras una bata blanca por siempre, asà que utilizando los poderes de mi mente la he transformado de una simple medico en la guarra más grande de la ciudad� una ovación se levanto de entre los presentes, mientras mi esposa sonreÃa y saludaba como una modelo a un lado de aquel patán.
�Por supuesto no lo logre en un dÃa, me tomo casi dos dÃas transformarla y está noche es su graduación, por lo que nos acompaña el que hace dos dÃas era su esposo� señalando mi mesa, una luz cegadora me ilumino, podÃa sentir todas las miradas centradas en mi persona, intente levantarme, correr al escenario y golpear a aquel tipo, pero algo sujeto mi brazo, era la chica que me dio la bienvenida, ella parecÃa estar en trance también.
�parece que no se está divirtiendo mucho, pero le recomiendo reconsiderar, sino se comporta durante la función no me dejara más remedio que llevarme a la dulce Ana conmigo y le aseguro que no la volverá a ver� dirigiéndose a mà con una mirada macabra sonreÃa el imbécil, realmente no tenia opción, mi esposa al parecer nunca gano la apuesta, aquel tipo la hipnotizo desde aquel primer momento, solo podÃa pensar en lo tonto que habÃa sido por no actuar e impedirlo.
�Ana, cariño ven aquÃ, dime, ¿reconoces a aquel sujeto sentado en esa mesa� mi esposa voltio a verme a los ojos y a pesar de ello aseguro no conocerme, mi corazón termino por romperse, no entendÃa como pudo lograr que ella me olvidase por completo, en ese momento supe que aquel tipo no jugaba, volvà mi atención al escenario, Hypnos rápidamente chasqueo sus dedos tres veces y volvÃa a preguntar �Ana cariño ¿reconoces a ese sujeto sentado en aquella mesa?�, pero en esta ocasión la mirada de mi esposa era diferente, como si volviese a tener vida, una sonrisa le ilumino el rostro, �si claro que lo conozco, era mi esposo antes de que me convirtiera en su esclava AMO�
�es fascinante el poder de la mente ¿no creen?� ironizaba, �pero basta de charlas, Ana porque no le muestras a tu esposo lo guarra que te has vuelto y comienzas a chuparme la pija mientras preparo el siguiente numero� para mis sorpresa, ella sonriente como siempre, se incoo frente a él, con gran decisión abrió la bragueta de su pantalón, saco su pene erecto y comenzó a engullirlo como si de eso dependiera su vida, lo recorrÃa con una completa veneración, mientras tanto, yo, solo podÃa mirar cerrando mis puños aguantando el coraje.
�mi siguiente numero está dedicado especialmente para las damas presentes, por favor levante su mano todas las damas que nos acompañan hoy� sin desearlo mucho, volteé a mirar a todo el teatro, me sorprendà al ver que habÃa gran cantidad de mujeres presentes, sin duda pensaba que el lugar estarÃa repleto solo de hombres, �muy bien, ahora dejen sus manos en alto aquellas damas que piensen o crean que pueden ser hipnotizadas el dÃa de hoy�, mi cabeza giro nuevamente en busca de las manos levantadas pero ya solo quedaban unas cuantas, 7 máximo, después de ver lo que hacÃa con la hipnosis no me sorprendió que nadie quisiera verse en mi situación. �muy bien parece que no hay muchas voluntarias el dÃa de hoy, pero por suerte para ustedes chicas que bajaron sus manos, están equivocadas, todas y repito todas las mujeres pueden ser hipnotizadas�, con lo anterior un gran estruendo se sintió en todo el recinto, una pantalla de humo denso cubrió el escenario y tras despejarse después de unos segundos, mostraba el escenario vacÃo, no habÃa rastro de Hypnos ni de mi esposa, comencé a buscarles con mi cabeza como loco pero no lograba percibir gran cosa en la obscuridad, hasta que un grito a mi derecha me alerto, Hypnos habÃa salido de la nada y ahora se encontraba a tan solo dos mesas de la mÃa, el grito pertenecÃa a algunas chicas que estaban sentadas por el lugar donde apareció Hypnos, supongo que gritaban por la sorpresa de encontrarlo tan cerca, sabiendo de antemano lo que era capaz de hacer con una mujer.
Sin embargo una mujer en especial habÃa captado la atención del hipnotista �bella dama le pido me corrija si estoy equivocado, pero creo que usted levantó su delicada mano y está dispuesta a ser hipnotizada, ¿no es asÃ?�, con una cara que mostraba una extraña mezcla de asombro, pena y emoción, la mujer asentÃa con la cabeza, �perfecto, le pido bella dama me acompañe al escenario para comenzar con la inducción del trance�, tomando la mano de la mujer, Hypnos la guio por el teatro hasta llegar a una pequeña silla en el escenario, �tome asiento, por favor póngase cómoda en un segundo vuelvo con usted, mientras tanto mi asistente le hará algunas preguntas�, dio media vuelta y desapareció nuevamente, ahora quien aparecÃa súbitamente era mi esposa, comencé a odiarme por no ser capaz de hacer algo para ayudarle, tan absorto estaba en mi ser que no puse atención en las preguntas que hizo mi esposa, o tal vez no debÃan escucharlas todos, no lo sé, lo que si se, es que tan pronto como mi esposa apareció, desapareció sin dejar huella, dejando a la mujer sentada que estaba visiblemente nerviosa por encontrarse frente a todo el público.
Tampoco podrÃa decir si por suerte o no para la mujer, pero Hypnos no tardo en volver, aunque no venia solo, para darle otro golpe a mi ya mellado orgullo, traÃa en la mano una muy brillante y delgada cadena plateada que llegaba a un collar negro que traÃa mi mujer alrededor de su cuello, mientras ella avanzaba utilizando sus manos y sus rodillas, pero lo que más me desconcertaba era ver en su rostro esa cálida sonrisa, la misma que ponÃa cada que me decÃa que me amaba.
�bella dama mi asistente ya me ha dado sus respuestas pero no estoy totalmente convencido de que haya sido sincera, por ejemplo, dice que usted ha venido sola al espectáculo, que tiene 39 años, nunca ha tenido sexo con otra mujer y tampoco le interesa, asà que tendré que obtener respuestas sinceras a mi manera�, desde mi lugar podÃa ver como las revelaciones disgustaban a la mujer sentada en el escenario, sinceramente creÃa que se pondrÃa de pie de un momento al otro y marcharse, de hecho la mujer se levanto de la silla, pero Hypnos se coloco frente a ella, con un movimiento rápido abrió su puño y desenrollo un reloj de bolsillo con su cadena, que comenzó a balancear frente a los ojos de la mujer, �Miriam no puedes escapar del hechizo de mis ojos, nadie puede escapar de mi mirada�, al instante la mujer quedo congelada, en su rostro pude percibir un rastro de terror, pero que rápidamente fue sustituido por un gesto de sueño, �mientras más luchas contra mi hechizo, más profundamente te encuentras en él, descubre que realmente no deseas escapar, por el contrario deseas entregarte a mi hechizo, siente como eres transportada a lo más profundo de tu ser, en un sueño tan placentero que desearÃas nunca despertar, un lugar donde no existe más que mi voz y donde mi voz se convierte en tu voluntad�, la incredulidad y el asombro se mezclaron en mis ojos, aquella mujer estaba siendo hipnotizada, o mejor dicho, habÃa sido hipnotizada estando de pie, con tan solo un reloj de bolsillo, una voz suave y una mirada habÃan bastado.
�Miriam, ahora yo seré quien te haga las preguntas y deberás responderme con completa sinceridad, ¿ok?�, a lo cual ella naturalmente respondió afirmativamente,
�¿es Miriam tu verdadero nombre?� �si�
�¿Qué edad tienes Miriam?� �39 años� para ser sinceros no me esperaba que aquella señora tuviese 39 años, realmente se veÃa mucho más joven
�¿has tenido sexo con otra mujer?� �no, jamás�
�¿has venido sola esta noche o alguien te acompaña?� �he venido con mi hija�
�muy bien lo sabÃa, al menos una mentira habÃas dicho y dÃgame Miriam ¿a que han venido a mi espectáculo, acaso les gusta la hipnosis o solo les gustarÃa experimentarla?� �he venido por mi hija, ella sugirió que deberÃamos venir�
�Miriam ¿Cómo se llama tu hija?� �Karla�
�excelente, Miriam ¿conoces las razones de tu hija para venir al show?� �no, nunca me dijo, solo me hizo prometerle que iba a participar�
�jajaja esto es grandioso, asà que para poder obtener las repuestas que quiero debo acudir a la hija� con suma rapidez bajo del escenario directo a la mesa donde habÃa ido por aquella mujer, ahà se encontraba una joven con un rostro lleno de pánico y un cuerpo totalmente paralizado, Hypnos le tomo su rostro guio la mirada de la chica hacia la suya y nuevamente me sorprendió, el rostro de la chica en cuestión de segundos cambio de aspecto, parecÃa que habÃa entrado en trance en tan solo segundos.
�sÃgueme� esa simple frase habÃa bastado para que la joven abandonara la mesa y le siguiera rumbo al escenario
�Karla me pareces sumamente familiar, dime, ¿me habÃas visto antes o alguna vez estuviste en uno de mis shows? ¿Por qué has traÃdo a tu madre a mi espectáculo?� �Si AMO, le conocà hace 2 años, cuando cumplà 20 asistà al espectáculo que ofreció en otra ciudad y me hipnotizo en el escenario y como usted nos ordeno que la próxima vez que se presentara en el lugar donde estuviéramos debÃamos traer a alguien más, somos nuevas en la ciudad y aun no tengo amigas, por lo que traje a mi madre�
Aquellas declaraciones me dejaron helado, como era posible que aquella joven fuera capaz de entregar a su propia madre en las manos de aquel bastardo, aunque por otro lado eso explicaba porque la chica habÃa entrado en trance tan rápidamente, y de pronto comprendà algo que no habÃa tomado en cuenta, Karla dijo que vio su espectáculo 2 años atrás y aun asà era incapaz de librarse por completo del control de Hypnos, ¿Qué le esperaba a mi esposa? ¿Algún dÃa lograrÃa liberarla por completo o debÃa acostumbrarme a que fuera una esclava cada que ese hijo de puta viniera a la ciudad?
�Valla, valla, valla, me alegra ver que eres una buena esclava, Karla, y como premio a tu obediencia total te daré un pequeño obsequio, la perra que tengo a mi lado necesita alguien que le enseñen como comer un coño y el tuyo es perfecto para que practique, asà que cuando chasquee mis dedos tres veces despertaras, te sentaras en aquella silla, te quitaras la tanga y llamaras a mi perrita, su nombre es Ana, y está programada para comerle el coño a la primer mujer que vea sin tanga� mi corazón se acelero a mil por hora, mi esposa, nunca antes habÃa consentido hacerme sexo oral a mÃ, y ahora iba a presenciar cómo se lo hacÃa a una mujer, mi alma se rompió otro pedazo, pero en mis pantalones algo comenzaba a crecer, el sonido de dos chasquidos me devolvió a la realidad y finalmente otro chasquido, los tres ya habÃan sonado y tal como lo ordeno, Karla se sentó en la silla, levanto su vestido y se retiro las bragas, �perrita, ven perrita, vamos Ana ven aquà perrita tengo algo para ti�, dijo mientras señalaba su vagina rasurada, aquello tuvo un efecto inmediato en mi mujer, gateo lo más rápido posible hacia ella y comenzó a devorar aquel coño desnudo, antes de quedar absorto por la imagen pude percatarme que Hypnos hablaba al oÃdo de Miriam, pero realmente no me importo.
Paso algún tiempo, quizá 15 minutos, con mi mujer entre las piernas de aquella chica, quien no paraba de gemir, cuando nuevamente la voz de Hypnos se escucho en el teatro, �respóndeme algo Ana, ¿alguna vez le habÃas comido el coño de una mujer?, haciendo una pausa para responder mi esposa decÃa lo que yo ya sabÃa, �No, nunca antes AMO� y de inmediato volvÃa a su ardua tarea, �alguna vez le habÃas hecho sexo oral a algún hombre?�, tomando un respiro profundo mi esposa respondÃa algo que también ya sabÃa, �No AMO, siempre me dio mucho asco�, con una sonrisa burlona en su rostro Hypnos remataba, �entonces diles a todos los presentes ¿Por qué lo estás haciendo ahorita Ana?�, volviendo a tomar aire, esta vez no tan profundamente, y pensándolo bien, nada podÃa prepararme para lo que iba a escuchar, �porque usted me lo ha ordenado AMO y soy una buena esclava, que solo vive para obedecerlo y complacerlo sin importar lo que pase, le debo mi existencia a usted y solo a usted AMO�
�perfecto Ana, no podrÃa pedirte más, también te mereces una recompensa, Miriam ven aquÃ� con esa orden la mujer con la que habÃa quedado de pie en otro punto del escenario se arrodillo lentamente hasta que también sus manos alcanzaron el suelo y comenzó a gatear hacia Hypnos, �Ana, como premio por tu sumisión, mi mas reciente esclava, Miriam, te va a comer el culo, dime ¿alguna vez te han comido el culo?� mi mujer en esta ocasión no respondió hablando, simplemente se limito a negarlo con la cabeza, �pues entonces quÃtate esa tanguita y llama a Miriam, ella ya sabe qué hacer�, sin perder un solo instante, mi esposa comenzó a despojarse de su diminuta tanga que le cernÃa la pelvis y con ambas manos abrÃa sus nalgas para mostrar su culo desnudo, �Ven Miriam, mira lo que tengo para ti�, como era de esperarse la señora se abalanzo a su culo desnudo y con gran pasión comenzó a besarlo y recorrerlo con su lengua, la escena era impactante, tres mujeres hipnotizadas, teniendo sexo que jamás tendrÃan de otra forma, era sub-real.
No puedo decir que disfrutaba de verlo, pero no puedo negar que estaba muy excitado, aunque cuando menos incomodo me sentÃa Hypnos me recordó mi miseria, �Ana cariño dime ¿Cómo te sientes, te gusta lo que está pasando?� sin mucha espera, pero con mucha pausa por los gemidos de placer y falta de aire mi esposa lograba decir �oh dios mÃo, si AMO, lo estoy gozando mucho, me encanta comer coño y sentir como se comen mi culo�, de nuevo con su sonrisa macabra el mago intervenÃa, �Ana recuera que esta presente, el que algún dÃa fue tu esposo en el publico, ¿Por qué no dejas de comer coño y le confiesas lo que sientes en estos momentos?�, volvà a sentir el peso mundo en mi espalda, podÃa sentir cada mirada en mi persona, me paralice del horror al escuchar la voz de mi esposa, �Dios John, estoy tan excitada, Miriam está metiendo su lengua húmeda en mi culo, puedo sentirla entrar y moverse centro de mi, oh John estoy tan mojada que mis jugos salen de mi vagina, John jamás habÃa sentido tanto placer, adoro el sabor de coño en mi boca, adoro ser una esclava, una puta, Oh, Dios, que rico, por favor que nunca pare�
Mientras mi esposa rompÃa mi corazón, mi alma y mi orgullo con toda su descripción, Hypnos separo a Karla y comenzó a hablarle al oÃdo, ante lo cual ella solo asentÃa con la cabeza sin decir absolutamente nada, supongo que habÃa vuelvo a ponerla en trance y comenzaba a darle nuevas órdenes, como lo hizo con su madre, un par de minutos después logre confirmarlo, pues Karla salÃa de la escena, aunque no tenÃa idea de adonde se dirigÃa ni con que propósito
�muy bien Damas y caballeros, temo informarles que es tiempo de terminar el espectáculo, pero no sin antes presentarles nuestro gran final�, el publico mostro un poco de descontento al enterarse que el final se aproximaba pero hubo gran aplauso cuando menciono el supuesto gran final, y del otro lado del escenario reaparecÃa Karla con un pequeño bolso de terciopelo negro.
�como acto final de esta noche he reservado algo especial en honor de Ana y Miriam, mis más recientes esclavas� señalando a Karla le indico mostrar a la audiencia el contenido de la bolsa, se trataba de un arnés con un dildo en el frente, �por una parte y como regalo para su mama, la bella Karla usara este reluciente strap-on para convertirse en la primer mujer con la que tiene sexo su madre�, de nueva cuenta el publico lo ovaciono, mientras Hypnos agradecÃa los aplausos, Karla le daba nuevas órdenes a su madre, Miriam, quien segundos después paro de comer el culo de mi esposa, cogió el arnés y comenzó a colocárselo a Karla, dejando a mi mujer respirar profundo, intentando recobrar el aliento.
�Mientras que para ti Ana, por haberte atrevido a apostar conmigo, te tengo una graduación aun más dura�, algo que temà desde el inicio y que estaba seguro ocurrirÃa tarde o temprano, parecÃa llegar, Hypnos comenzaba a despojarse de su pantalón dejando ver a todos los presentes la erección que ocultaban, �para ti mi puta, te he reservado mi verga�, sin que pudiera prepararme para el golpe mi esposa gritaba de alegrÃa, �Si!!!, AMO muchas gracias, será un honor recibir su verga��, mi esposa no termino su frase, fue interrumpida por el mismo Hypnos, �Ana obviamente al ser casada tu coño no es virgen, pero estoy seguro que tu culo lo es, ¿no es verdad?�, aquello me dejo sin aliento, ella jamás me habÃa permitido ponerle ni un dedo encima y ahora iba a presenciar como aquel cabrón lo tomaba para sÃ, �Es verdad AMO mi culo es virgen�, con gran dolor vi como mi esposa levantaba su culo al aire en espera de que Hypnos lo tomara, lo cual no tardo en ocurrir, el rostro de mi esposa me dejo saber que aquel imbécil le habÃa desgarrado al meterle la verga de una sola vez, no fue delicado, ni mucho menos tierno, realmente me espante por un instante al ver los gestos de mi esposa, pero no era lo que creÃa, después de ese instante, Ana comenzó a gemir fuertemente, moviendo sus caderas con un ritmo frenético, meciéndose de adelante hacia atrás, buscando la mayor penetración que aquel falo pudiese darle, sin embargo los gemidos de mi esposa no eran los únicos en el teatro, Miriam se encontraba cabalgando el dildo que su hija traÃa puesto.
Hypnos no tardo en cambiar a una posición más cómoda, se recorto sobre su espalda jalando hacia atrás a mi esposa, lo que provoco que su verga se introdujera por completo, arrancando un gran gemido de la garganta de Ana, al ser medico podÃa ver rasgos de dolor en su rostro, pero ello no le impedÃa seguir con ese ritmo tan acelerado, por mi parte no podÃa dejar de pensar en la salud de mi esposa, tenÃa miedo que pudiese sufrir un desgarre severo, pero de nueva cuenta el tipo se encargo de distraer mi atención y tras 10 largos minutos hablo sin detener su esfuerzo �Karla, Miriam, deténganse necesito de su ayuda con esta puta insaciable�, las dos mujeres no tardaron en acatar las órdenes y se apresuraron a colocarse cerca de mi esposa, �Karla con tu pequeño juguete quiero que tomes a esta puta por el coño, en su graduación deseo que experimente una doble penetración, ¿te gustarÃa sentir eso verdad puta?�, una pequeña alarma se encendió en mi mente, aquello podÃa lesionar a mi mujer, en el fondo pedÃa que mi esposa se despertara del trance y se fuera de ahÃ, pero la respuesta de mi esposa, que dio entre gemidos, sepulto mi esperanza, �si AMO, claro, lo que usted quiera, estoy para complacerlo, ah!!!!!!!!� un grito de dolor se produjo cuando Karla la penetro sin mayor ceremonia, ya no podÃa ver claramente la cara de Ana pero su cuerpo temblaba, bastante, �Miriam tu serás la encargada de comerle el coño y sus senos, estimularemos a esta guarra lo máximo para que aprenda a que no debe aceptar apuestas de extraños�, a partir de ese instante, parecÃa que todo pasaba en cámara lenta, Miriam se postraba al lado de mi esposa lamiendo intensamente su clÃtoris y sus pezones, por un segundo mire el rostro de Ana, mi esposa, estaba completamente desencajado, sus ojos estaban casi en blanco, sus gemidos delataban que recibÃa una gran cantidad de placer, su respiración se aceleraba, se estaba hiperventilando, sabÃa que de seguir asà se desmallarÃa en poco tiempo, mire a mi alrededor y todos estaban estupefactos por la escena, parecÃa que yo era el único al que realmente le preocupaba si le ocurrÃa algo a mi esposa.
Después de lo que me pareció una eternidad viendo el rostro sobrecargado de mi esposa en éxtasis, tuve razón, Ana dio un gemido largo y muy fuerte, resultado obviamente de un gran orgasmo, �Valla que les parece a todos, esta puta se ha desmallado, creo que hemos cumplido el objetivo esclavas, Miriam limpia el culo de esta guarra, que lo he llenado se semen y tu Karla limpia mi verga con tu boca, no quiero que quede ningún tipo de sustancia cuando termines�, movidas por ese obscuro deseo las dos mujeres, madre e hija, atendÃan a las órdenes de Hypno, Miriam coloco boca abajo a mi esposa y abriéndole las nalgas comenzaba a pasar su lengua por su culo, sin embargo no se apreciaba mayor detalle, no era asà con Karla, ella sostenÃa con sus manos el falo aquel y lo lamia con mucho cuidado, procurando no dejar excesos de saliva y limpiar en su totalidad a su paso.
Sin embargo mi preocupación era otra, estaba bastante consternado al ver a mi esposa inmóvil en el suelo, al principio creÃa que se habÃa desmallado, pero conforme pasaron los minutos comencé a tener dudas, me preguntaba si no era parte del acto de Hypnos y que el mismo habÃa hecho que mi esposa perdiera el conocimiento, después de todo lo que le habÃa hecho hacer a Ana, parecÃa que eso ultimo serÃa lo más sencillo de lograr, de cualquier manera no tendrÃa forma de saberlo hasta que la pesadilla terminada por completo.
�señoras y señores, es asà como llega al final nuestra actuación, si les ha parecido de su agrado no duden en recomendarnos con sus amigos y sus conocidos, para mà ha sido un honor y un placer actuar frente a todo ustedes, no se preocupen por mis bellas voluntarias me tomara algunos minutos desprogramarlas, lo cual no es divertido y por ello no forma parte del show. Les deseo que tengan una velada maravillosa, manejen con cuidado a sus casas�, el telón se cerraba, el aplauso de los presentes estremecedor, risas, ovaciones y muchas expresiones de asombro se escuchaban en aquel lugar, pero para mà no habÃa asombro, ni admiración, solo miedo, un pavor enorme me dominaba, me preguntaba qué serÃa de mi esposa, que debÃa hacer, esperarla dentro del teatro, irme a casa y rogar porque llegara con bien esta misma noche o el dÃa siguiente. El recinto se fue vaciando mientras los minutos transcurrÃan, mucho se habÃan quedado esperando ser testigos de algo más, pero al cabo de 10 minutos fue evidente que ahà nada mas ocurrirÃa, pero yo no podÃa darme ese lujo, debÃa esperar.
Mi reloj marcaba ya las 2.45 de la mañana cuando recibà una llama al celular, en la pantalla nuevamente aparecÃa el nombre de mi esposa, Ana, dude en contestar pensando que podrÃa responderme Hypnos, pero al cuarto timbrazo decidà contestar ��bueno� cariño, soy yo, Ana� por fin la voz de mi esposa, �Amor� estoy afuera del teatro, por favor� ven por mi� su voz se escuchaba un poco cortada, como si hubiese estado llorando, sin detenerme a pensar en el tema corrà por el teatro hacia la salida, jamás lo habÃa hecho tan rápido, en tan solo un instante ya estaba en la puerta, a un par de metros de ella, pero no estaba sola. Mi esposa al verme llegar quiso correr para abrazarme pero era obvio que estaba herida, por lo que solo avanzo un par de pasos y se desplomo hacia el frente, por fortuna ya estaba muy cerca de mà y pude evitarle la caÃda, abrazándola lo más fuerte que pude, mientras sentÃa sus lágrimas en mi cuello.
�que conmovedora escena, al verlos casi me siento culpable por lo ocurrido, pero siendo sincero me hace sentirme mucho mejor�, sabÃa que Hypnos estaba hablando pero solo me importaba llevarme a mi mujer y atenderle sus heridas, �mi amor ¿estás bien?, ¿puedes caminar?�, Ana solo pudo mirarme con sus ojos enrojecidos por el llanto, pero no esbozo palabra alguna, �la puta no tiene permiso para hablar, asà que no puede decirte nada mientras yo no lo decida, tendrás que arreglarte primero conmigo para podrá llevártela a casa�, de nuevo la impotencia se apodero de mi y abrazando mas fuerte a mi mujer enfrente a Hypnos, �hijo de puta, déjala ir ya, dijiste que si me comportaba en tu estúpido show la dejarÃas ir, ahora cumple tu maldita palabra y déjanos en paz�, pude sentir como mi esposa se aferraba a mà con gran fuerza mientras se hacÃa más audible su llanto, �valla que estúpido eres, Ana porque no le explicas la situación a idiota de tu marido�, soltándose un poco de mis brazos, lo suficiente para que pudiéramos vernos de frente mi esposa hablo, �mi amor, por favor, no lo molestes, no sabes de lo que es capaz, por favor te lo pido, lo único que quiero es irme contigo a casa y�� con el coraje que me dio que ella intentara defenderlo, sin pensar en que pudiera estar intentado defenderse ella misma de él, la interrumpà bruscamente, �no puede ser que lo defiendas Ana, por dios, después de todo lo que ha hecho, además no me parece que ahora estés bajo hipnosis, tu mirada no luce como en el teatro, quizá ya te ha liberado y solo está jugando con nosotros�, sentà nuevamente los brazos de mi esposa rodearme y aferrarse a mi espalda con todas su fuerzas, su llanto continuaba y su cuerpo temblaba con pavor mientras Hypnos hablaba, �Ana parece que tu esposo no ha escarmentado, ha visto el poder de la hipnosis y no puede creer que aunque te permita conservar tu personalidad, aun harás todo en cuanto te ordene, quizá debas recordarle quien eres�, por un segundo el temblor desapareció y justo detrás de mi oÃdo sentÃa como mi esposa intentaba no responder pero al final lo hizo, ��soy� su� esclava� AMO, su� puta, una guarra que� harÃa cualquier cosa por usted� y al terminar volvÃa a sentir el temblor y el sollozo de su llanto.
�mi amor no sé como lo ha logrado, pero él me ha hecho algo y no puedo, oh dios mÃo, me ha dicho que si no aceptas sus términos me llevara consigo y no volveremos a vernos, por favor, no lo provoques para que podamos irnos a casa�, �basta esclava, parece que tu esposo necesita otra demostración de mi poder sobre ti�, sin que pudiese hablar para decir algo Hypnos volvÃa a tomar la palabra, �escúchame bien esclava, te hare unas simples preguntas y quiero que contestes con completa sinceridad, si intentas mentir, sabes lo que te espera� con una voz ahogada en llanto mi esposa aceptaba los términos de Hypnos.
�¿Antes de esta noche te habÃas sentido atraÃda a la hipnosis?� ��si, desde� desde que era adolescente�
�¿Antes de mi, alguien más te hipnotizo?� �� no� nadie, usted fue el primero�
�¿dime que te pareció el show?� �fue horrendo� macabro� una pesadilla�
�Ana te recuerdo que si mientes me daré cuenta, ¿dime te gusto cuando Miriam se comÃa tu culo?� �� � � s� i�� �Dilo fuerte y claro puta, no tartamudees� �si, me gusto cuando Miriam se comÃa mi culo�
�ves como no es tan difÃcil ser sincera, Ana ahora dime ¿disfrutaste lamer el coño de la pequeña Karla?� �si, si lo disfrute�
�¿gozaste cuando te comiste mi verga?� �si, AMO lo goce�, en ese instante sentà que los brazos de mi esposa se relajaban hasta soltarse, mientras su cabeza caÃa hacia el frente y permanecÃa inmóvil, con sus preguntas y haciéndole recordar lo ocurrido, Hypnos habÃa hecho que callera en trance nuevamente
�¿Qué fue lo que más te gusto del show puta?, �sin duda AMO, cuando me penetro por el culo, y después cuando Karla me dio por el coño, mientras Miriam me recorrÃa con su lengua todo el cuerpo y de pronto usted me ordeno tener un orgasmo tan fuerte que me harÃa perderme irremediablemente bajo su poder y tan profundo en la hipnosis que sin importar que ocurriera después, siempre seria su puta y usted mi AMO�
�como puedes ver la voluntad de tu esposa me pertenece, asà que te doy la oportunidad de que la lleves a casa, se que como medico te va muy bien, por lo que solo te costara 500,000 euros recobrarla�, mi sangre se helo, me paralice, esa cantidad era todo lo que habÃa ahorrado para terminar de estudiar nuestra especialidad, quizá mi esposa se le dijo, bueno no importaba, no tenÃa más opción que entregarle el dinero, tome mi chequera del saco y le extendà el cheque por la cantidad acordada, el tomo el cheque con una sonrisa en su rostro dio media vuelta y chasqueo sus dedos tres veces.
Vi de pronto que el cuerpo de mi esposa recobraba movimiento y se incorporaba lentamente, �cariño lo lamento, creo que me he desmallado, quizá trabajar doble turno en el hospital me ha afectado y me he desvanecido�, la mire con un rostro lleno de incredulidad, acaso habÃa olvidado todo lo ocurrido, me pregunte si la pesadilla se habÃa terminado al fin.
�¿no recuerdas nada Ana?�, �lo último que recuerdo es que salimos del hospital después de trabajar doble turno para ir al ballet y de pronto sentà un mareo y bueno creo que perdà el conocimiento, dime ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente, aun podemos ir al ballet?�, respire aliviado tome a mi esposa y la abrace con tanta fuerza como pude, mientras caminamos rumbo al carro le explique que estuvo casi 3 horas inconsciente y que por ese motivo no habÃa forma de llegar al ballet.
Ya en el auto mientras manejábamos a casa, iba pensando en todo lo ocurrido en esos dÃas, reflexionando sobre si algún dÃa ella lo recordarÃa o yo debÃa fingir que nunca ocurrió nada, mi esposa dormÃa plácidamente en el asiento del copiloto, pero a un par de cuadras de la casa, su celular sonó, lo que de inmediato le despertó, �habla la Dr. Ana Rivas, ¿en qué puedo ayu��, mi esposa no pudo terminar la frase, en ese momento supe que era Hypnos quien le hablaba, �si AMO, siempre seré su más ferviente esclava, si AMO obedeceré todo en cuanto me ha ordenado, no AMO jamás�, tras escuchar un chasquido mi esposa volvÃa en sÃ, �no, número equivocado, si claro no se preocupe� y terminaba la llamada, al ver mi mirada de intriga me explico, �parece que la gente vive cada vez mas despistada, era un señor que intentaba marcar al banco, ¿no es extraño? Al banco a esta hora�� un pinchazo recorrió toda mi espalda mientras mi esposa me sonreÃa con dulzura�
2 respuestas
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