Lista de los relatos eróticos categorizados en Fetichismo.
El otoño tocaba a su fin aunque, para la época, el clima era todavía cálido. Acabábamos de cenar mi novia y yo y eran las diez y media de la noche. Ibamos ya a quitar la mesa perp aquella noche de octubre estábamos muy cachondos. Mi novia tenía 19 años y era delgadita, morena y de mediana estarura. Yo tenía ya 23 y era alto, pues medía 1,92 y era fibroso y musculado. Mi novia tenía un pie pequeño, calzzába sólo un 36 y pesaba 6o kilos y yo, por mi parte, calzaba un 47 y pesaba 82 kilos. Comohabíamosquitado la mesa y nos diaponíamos a meternos en la cama, encendimos lacalefacción, pues el ambiente era frío. Mi novia se quedo solamente en sujetador rosa, tanga rojo clavel y unas pequeñas zapatillas de baño bordadas también de color rojo fuerte y coronada con jun pequeño pompón que calzaba muy lindamente. En cuanto a mí, me quede en camiseta interior, un tanga de leopardo que había comprado en m i ultimo viaje a Madrid y unas espléndidas chinelas de piel marón con brillo que también compré en la capital y que pensaba utilizar en adelante para estar en casa, pues a mi novia, sólo verlas, ya la ponían como a una moto. Igual me sucedía a mí cuando la veía con aquellas pequeñas zapatillas de baño rojas, todas de algtodón, con una pequeña suela de hule para para evitar, al salir de la ducha, mojarse los pies. Como no queríamos acostarnos sin darnos una buena cogida como dicen en México,
El otoño tocaba a su fin aunque, para la época, el clima era todavía cálido. Acabábamos de cenar mi novia y yo y eran las diez y media de la noche. Ibamos ya a quitar la mesa perp aquella noche de octubre estábamos muy cachondos. Mi novia tenía 19 años y era delgadita, morena y de mediana estarura. Yo tenía ya 23 y era alto, pues medía 1,92 y era fibroso y musculado. Mi novia tenía un pie pequeño, calzzába sólo un 36 y pesaba 6o kilos y yo, por mi parte, calzaba un 47 y pesaba 82 kilos. Comohabíamosquitado la mesa y nos diaponíamos a meternos en la cama, encendimos lacalefacción, pues el ambiente era frío. Mi novia se quedo solamente en sujetador rosa, tanga rojo clavel y unas pequeñas zapatillas de baño bordadas también de color rojo fuerte y coronada con jun pequeño pompón que calzaba muy lindamente. En cuanto a mí, me quede en camiseta interior, un tanga de leopardo que había comprado en m i ultimo viaje a Madrid y unas espléndidas chinelas de piel marón con brillo que también compré en la capital y que pensaba utilizar en adelante para estar en casa, pues a mi novia, sólo verlas, ya la ponían como a una moto. Igual me sucedía a mí cuando la veía con aquellas pequeñas zapatillas de baño rojas, todas de algtodón, con una pequeña suela de hule para para evitar, al salir de la ducha, mojarse los pies. Como no queríamos acostarnos sin darnos una buena cogida como dicen en México,
-------------------------------------------------------------------------------- Estuve unos minutos estudiando la gran colección de tacones que poseía Laura. Los había de todas las formas y colores, me decanté por unos taconazos rojos. Mi intención era que al salir de la ducha se los pusiera y poder seguir haciéndole fotos. La puerta del baño se abrió levemente y Laura asomó su cara.