BESO NEGRO MUY NEGRO Publicado por pedrongo el 05/10/2022 en Gays

"Una fiesta loca que acaba en una negra conquista."

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Una suave tarde de mayo en la fiesta de los palomos cojos. Un clima perfecto para petar mi culo al aire libre. Estaba gozando a tope con mis amigos, la más “locas” de la ciudad. De todos mis amigos no quedaba uno sin haber probado mi caliente ojete. Era la más “puta”. Ese día necesitaba una polla de grandes dimensiones, que me rellenara como a un pavo en Navidad. Todo insaciable, solo quería catar pollas nuevas.

 

Estábamos haciendo botellón y un negro enorme, de esos que te hacen temblar el ojete con solo pensar en su polla, se acercó a pedirnos hielo. Sin pensarlo un instante me agache rápidamente a coger unos cubitos de hielo para echárselos en su cubata. Cuando fui a levantarme lo tenía justo en frente de mí con su paquetazo a la altura de mi cara. Fue tal el calor que recorrió mi ojete, al ver aquel bulto tan prominente, que no pude contenerme a acariciar su polla. Hasta los hielos que sostenía en mi mano se derritieron. Se excitó de tal manera que me rodeó con sus enormes brazos y me comió la boca. Su polla dura era tan grande que se salía por encima del pantalón.

 

Fuimos a dar una vuelta por la Alcazaba a ver si encontrábamos algún rincón en lo alto del castillo en el que poder reventar mi ojete. Andábamos por las murallas cuando, de repente, se sacó su enorme polla y me la metió en la boca. Se la comí con ansias. Era tan grande que me asfixiaba, pero yo podía con todo. Eso sí, me dejó varios días con dolor de mandíbula.

 

Me elevó con sus fuertes brazos y me sentó entre dos colmenas. Me abrió de piernas y me lamió el ojete hasta dejarlo bien lubricado. Un beso auténticamente negro, nunca mejor dicho. Me metió bruscamente su polla y me hizo gritar como una “loca”. Me masturbaba ansiosamente, mientras le pedía que me follara más y más fuerte hasta que me rellenara con su gustosa descarga de leche. Me dejó tan relleno por detrás como vacío por delante.

 

Fui su gran ojete al que conquistar y su gran polla a la que saciar.

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Autor pedrongo
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