La despedida de soltero de salió de control
En la despedida de mi primo, 9 tipos nos turnamos con una stripper insaciable. Gemidos, condones y alcohol hasta el amanecer. ¡Hasta el novio quedó satisfecho!
En la despedida de mi primo, 9 tipos nos turnamos con una stripper insaciable. Gemidos, condones y alcohol hasta el amanecer. ¡Hasta el novio quedó satisfecho!
No se como comenzar bien la historia pero seré directo. Mis amigos, los que veíamos como la pareja perfecta se divorciaron, la causa: el le fue infiel con una clienta, dejo a mi amiga por andar con ella.
Yo aproveché para arrimarse la lo más que pudiera y la señora también me pegó todas sus nalgotas..
Chaparrita (1.60m), morena, pelo lacio, pechos pequeños, cinturita y caderas grandes. Un culazo de morra. El prototipo de costeña…
Son las siete u ocho de la noche. Recibo una llamada del encargado del edificio, en el lobby hay una persona buscándome. Suena urgente. Cuando bajo, la veo…
Hace unas semanas salí a bailar, me encontré a mí prima con una amiga, durante la fiesta meta escabio mí prima insiste en que me coma a su amiga, cuestión que mucho no pintaba, pero durante la noche seguía insistiendo, en un momento saco a bailar a su amiga…
Todo comenzó en una fiesta de cumpleaños de mi sobrina la menor, hija de mi hermana Paty. Para ese entonces les cuento un poco para entrar en contexto, Manuel el esposo de mi hermana estaba de viaje por el trabajo y las hermanas de el estaban muy apegadas a mi hermana paty..
Su nombre es Rosario, es una excompañera de la secundaria, ciertamente no la habia visto o platicado con ella desde hacia ya casi 5 años atras, la ultima vez fue una ocasion que coincidimos por unos segundos en una tienda cerca de la casa de sus papas, cosas muy normales, como estas, que haz hecho,
Desde que llegó a la oficina nos habíamos llevado muy bien, y la leve tensión sexual solía romperse con el beso directo en la mejilla y un abrazo que ciertamente yo aprovechaba para sentir el roce de sus pechos, aunque aquella ocasión fue un poco más especial, como si de verdad hubiera algo más.
No sé si en mi destino esté escrita alguna historia relacionada con el rompimiento de las barreras humanas. Y en cualquier caso, cada vez que mis pupilas conectan con la más mínima evidencia de su cuerpo, me siento a punto de explotar, víctima de mis pulsiones más lascivas.