San Valentín con mi hijo
Mi hijo me pidió regalo de San Valentín. Le aflojé el culo por primera vez, me dolió pero me encantó. Luego mi marido me cogió todo la noche.
Mi hijo me pidió regalo de San Valentín. Le aflojé el culo por primera vez, me dolió pero me encantó. Luego mi marido me cogió todo la noche.
Mi hijo y yo seguimos juntos cada que podemos. Me coje como animal y lo disfruto mucho. Mi marido no sospecha nada y estoy feliz así.
Mi hijo empezó a meterse en mi cama. Una mañana, fingí dormir y me cogió por detrás. Desde entonces, le aflojo el culo cada vez que quiere, a escondidas.
No aguanté más y le di una mamada a Rodrigo. Se vino en mi boca y se calmó. Mi tía ya lo sabe y, aunque está horrorizada, me apoya.
Mi hijo no para de insistir para que me deje coger. Le conté a mi tía y se escandalizó. Ayer me tocó por fin jalársela para calmarlo un poco.
Mi hijo Rodrigo no para de manosearme y chuparme los pechos, que ya tengo calostro. A mi marido le da cosa, pero a mi me encanta. Es un descontrol.
Un día, con mi marido dormido, le dejé que me viera y chupara mis tetas. Se excitó mucho, pero espero que ya se calme.
Mi hijo no para de toquearme y me pidió chuparme las tetas como regalo. Me ofendí, pero la verdad me excita y estoy pensando en dejarlo mañana.
Mi hijo no para de tocarme y me gusta, pero mi marido se dio cuenta y ahora me vigila. Es un lío entre la calentura y el miedo.
Mi hijo me acosa y me toca cada vez más, pero a mí me gusta, sobre todo con mi embarazo. Siento mucho morbo y espero que siga subiendo la tensión.