POR QUERER VENGARME MI PRIMO ME DESVIRGO

Todo ocurrió un invierno de marzo, perdí mi virginidad con mi primo cuatro años menor que yo, para ese entonces yo tenía 17 y él apenas 13 añitos, recuerdo que cuando éramos chicos solíamos jugar con mi primo juegos eróticos.

Voy a relatarles como perdí mi virginidad con mi primo cuatro años menor que yo, para ese entonces yo tenía 17 y él apenas 13 añitos, recuerdo que cuando éramos chicos solíamos jugar con mi primo juegos eróticos, como al papá y la mamá, el gallo y la gallina y cualquier otro juego que implicara tener contacto sexual.
Todo ocurrió un invierno de marzo, después de mucho años decidimos volver a recordar viejos tiempos y jugar en el gallinero de mi casa al gallo y la gallina, fue así que nos desnudamos y nos quedamos asombrados viendo nuestros cuerpos como habían cambiado, como es lógico lo que con más atención observamos fueron nuestros genitales los cuales ya teñían vello púbico, pude observar que el pene de mi primo estaba bastante grande, casi era igual al tamaño del mío porque mi primo a pesar de ser menor que mí era bastante desarrollado, luego de ello por ser yo el mayor decidí montar primero a mi primo y por unos minutos sobe mi pene sobre su raja sin causarle daño ni excitación, pude notarlo porque él estaba tranquilo, después intercambiamos y me toco a mí hacer de gallina, mi primo me monto y empezó a sobajear su pene sobre mi rajita haciéndome sentir una sensación que nunca antes había sentido por lo que abrí un poco mis piernas para dar facilidad a que el siga con este movimiento lo cual él comprendió y entrelazo sus brazos sobre los míos presionando sus manos sobre mi cabeza haciéndome algo parecido a la dormilona que los luchadores realizan en las peleas de lucha libre, con sus piernas entrelazo mis piernas lo que me dejo casi inmóvil, sentía mi culito virginal bien mojadito creo que sin darme cuenta me había echado saliva o mi culito estaba dilatado esperando ser desvirgado, de pronto sentí su respiración un poco agitada el susurro a mi oído diciéndome ahorita te parto, no termino de decirme esa frase cuando de pronto sentí una fuerte envestida y algo como un palo astillado entro por mi dilatado culito hasta ese entonces virginal, en verdad pegue un fuerte grito dentro de mí que lo escucho hasta mi alma ya que no podía gritar porque si no se escucharía en mi casa y nos hubiesen descubierto, después de esa envestida quería pensar que solo era un puntazo que me había pegado mi primo, en verdad tenía la esperanza de que no me hubiesen partido mi virginal culito y quise zafarme pero estaba bien sujetado por sus brazos y sus piernas cosa que no me quedo más que quedarme a su entera disposición y dejar que el hiciera lo que quisiese conmigo, como así lo hizo y me pego otra fuerte envestida y esta vez me susurro en el oído diciéndome ya te lo partí, continuo envistiéndome por algo más de cinco minutos, después sentí como su cuerpo convulsionaba y su pene quería estallar en mi trasero y me dijo otra vez en mi oído te eche la leche adentro, de pronto empezó aflojarme y yo aún tenía la esperanza de que no me hayan desvirgado pero para mi tristeza no fue así toda su leche había sido derramada dentro de mí sin que una sola gota quedara afuera lo que me hizo vivir la realidad y efectivamente confirmar que aquella tarde había sido desvirgado por mi primo cuatro años menor que mí.
Después de eso nos levantamos no hubo palabras, ni miradas, nos vestimos y él se fue a su casa no sé si apenado o contento por lo que me había hecho, durante esos días no nos vimos yo pase toda la semana pensando en lo sucedido y aunque estaba consciente de que no había sido violado porque todo sucedió por mi voluntad y producto de nuestros juegos de adolecentes, jure que me vengaría de mi primo.


Después de lo sucedido, durante toda la semana pase pensando como haría para vengarme de mi primo y hacerle lo que él me había hecho a mí es decir desvirgarlo, es así que una mañana su mamá ósea mi tía fue a buscar a mi mamá para ir de compras, yo le pregunte a mi tía si mi primo había quedado en casa y me respondió que sí y que además estaba solo, con una risa irónica me dije que esa era la oportunidad que había estado esperando para vengarme, cosa que apenas ellas se marcharon yo fui a casa de mi primo, pero cuál fue mi sorpresa que al tocar la puerta el me abrió y yo me quede impactado al verlo, traía puesta una toalla que cubría la parte inferior de su cuerpo moreno y sobre la parte superior habían gotitas de agua que adornaban su ya desarrollado pecho porque se había estaba duchando, lo mire de pies a cabeza e hice una ligera parada sobre su bulto que sobresalía bajo la toalla, con voz entre cortada le dije que porque me había hecho eso en días pasados a lo que él respondió que si no me había gustado que me clavara su verga, cogió mi mano y la puso sobre su bulto, no conteste nada creo que mis piernas temblaban y casi no podía sostenerme en pie, luego cogió mi otra mano y me dijo que lo acompañara al baño para terminar de ducharse, yo solo me deje llevar y nuevamente deje que el hiciera conmigo lo que quisiera como hace una semana.
Una vez en el baño empezó a besarme aunque nunca nos habíamos besado sus besos eran tan excitantes que yo deseaba que me arrancara la lengua, luego hizo que siguiera besando todo su pecho su vientre y me dirigió directo a su verga en verdad recién en ese momento pude ver toda la dimensión de su verga era una gran verga gruesa, morena como de unos 22 cm y con una cabezota como si llevara puesto un casco de soldado, allí me di cuenta que la verga que había visto la semana anterior no había estado bien parada, en verdad la verga de mi primo era mucha más grande que la mía, no me explicaba cómo días atrás había podido ser desvirgado por semejante monstro de carne, luego me metí en la boca lo que más pude de ese trozo de carne dura y se la chupe desenfrenadamente haciéndolo retorcer de placer hasta que ya no pudo más y de un jalón me la saco de la boca y me levanto me dio la vuelta y empezó a lamer mi espalda llegando a mis nalgas las que mordía de manera deliciosa luego metió su tibia lengua en mi raja eso me electrizó e hizo que mi ano se dilatará esperando ser nuevamente perforado, de pronto se puso de pie me dijo que abriera bien mis piernas que me iba a dar lo que andaba buscando, cogió su verga con su mano derecha y con la izquierda me sujeto de las caderas, sobo su verga sobre mi raja, yo temblaba no sé si por el tamaño de su verga o por el miedo de volver a ser penetrado, así que él apunto su cañón de artillería y de un sola estocada como un buen torero me penetro pegue un grito estremecedor de dolor que esta vez creo que lo oyó todo el vecindario, doble mi espalda arqueando mi columna e impininándome lo más que pude pero él me tenía tan bien sujetado, además me había metido un pedazo suficiente de su gran verga que por más que intente zafarme no pude, él me dijo que aguantara que una vez que me lo metiera todo me haría sentir rico y así fue me agarro de las caderas con sus dos manos y volvió a envestirme una y otra vez hasta que sentía como sus bolas golpeaban mis nalgas, de pronto el abrió la ducha y fue más intenso el placer hasta que dijo me vengo lo saco rápidamente y como las películas de pornografía hizo que me arrodillara cerro la llave y tiro sobre mi boca y mi cara su semen, me ordeno que me lo tomara cosa que lo que pude me trague como el néctar más delicioso que jamás había probado, luego de eso me dijo que se lo lavara, que me enjuague y que me esperaba en su cuarto.
Después de eso me duche y en vez de sentir algún reproche como la vez anterior me sentía deseosa de sentir nuevamente lo que me había hecho sentir semejante verga, es así que me dirigí a su cuarto en verdad pensé que él estaría vestido para irse a su colegio pero no fue así, más bien estaba desnudo con las piernas abiertas con su mirada me ordenó que me acercara y se lo mamara, empecé por sus bolas luego recorrí su verga, besaba sus piernas, su pecho y llegaba hasta su boca luego él empezó a besar mi espalda y llegó hasta mi culito aún adolorido y metió su lengua hasta el fondo haciéndome gemir de placer, luego cuando me tuvo bien excitado procedió nuevamente a sobajearme su pene yo pare mi culo lo más que pude y de pronto me descuide un poco producto de la excitación, cuando sentí que de un solo empujón me lo volvió a clavar su verga haciéndome nuevamente gritar de dolor y desesperación esta vez me había dolido tanto mucho más que las dos veces anteriores que tuve que ahogar mis gritos mordiendo la almohada y empecé a llorar como un chiquillo pidiéndole a mi desvirgador que se apiadara de mí, pero más bien esto despertó en él su instinto animal y siguió penetrándome con más fuerza por algo más de 15 minutos, luego me puso en cuatro patas y me embestía con fuerza dándome nalgadas y masajeando con sus dos manos mis grandes nalgas blancas por cierto tengo un lindo trasero parece el de una mujer , luego me puso boca arriba esa fue la primera vez que pude ver los ojos de mi desvirgador los cuales se clavaron amenazantes sobre mí en ese momento me sentí sumisa, dominada por ese niño que ya no era un niño sino mi hombre por todo lo que me había hecho, me beso fuertemente lo cual me excitó demasiado que le pedí que me dejará mamar nuevamente su verga, así que se arrodilló sobre mi pecho poniéndome su verga sobre mi boca, la cual mamé frenéticamente, estaba tan deliciosa tenía sabor a mis jugos y a su leche pero no me importo se la mamé tanto que quería tragármela, chupe sus huevos haciéndole gemir de placer a mi lindo morenazo, cuando estaba a punto de estallar me la saco de mi boca y me pidió que suba mis piernas sobre sus hombros que me la iba a clavar nuevamente así lo hice, él apunto mi desvirgado culito me sujeto de la cabeza y de un solo empujón me enterró su verga hasta el fondo haciéndome nuevamente gritar de dolor y placer recién comprendía que esa era la manera que a él le gustaba penetrarme, yo en defensa de semejante penetrada sin querer clave mis uñas en su ancha espalda arrancándole algún gemido de dolor por lo que él reacciono sujetándome fuertemente mis brazos con sus dos manos y empezó a envestirme con todas sus fuerzas creo que molesto porque le había aruñado su espalda, luego él me dijo que le prometa que yo siempre sería su mujer y que él sería siempre mi marido y que además me dejaría hacer el amor cuando él quisiese, cosa que yo no respondía por lo agotado y adolorido que estaba, al parecer eso le enojó más que abrió mis piernas con sus dos manos y me embistió tan fuerte haciéndome nuevamente gritar y decirle con lagrimas en mis ojos que sí que lo amaba y que desde día sería mi marido, mi amante el único hombre en mi vida, y que estaría dispuesta a entregarme a él cuando lo desee así que no se si estas palabras lo excitaron tanto que hicieron que el convulsione yo sabía que estaba a punto de estallar por lo que abrí mis piernas lo más que pude para recibir en el fondo de mis entrañas su ardiente leche la cual se sentía caliente como si fuese la lava de un volcán, luego nos ahogamos en un gran beso hasta que su pene se puso flácido y se salió de mi adolorido culito, fue allí que pude sentir que el colchón estaba mojado de un líquido espeso era una mezcla de mis eses, de su semen y sangre de mi desvirgado culito y de la verga de mi marido que terminaba también de ser completamente desvirgada.
Habían pasado un par de horas así que antes de que mi tía llegara limpiamos todo, él se vistió se fue a su colegio yo me dirigí a mi casa sin remordimientos más bien un poco adolorido pero muy feliz por lo sucedido, eso si no dejaba de repetirme que lo que me había pasado estaba bien merecido por querer vengarme de mi primo, desde aquel día yo cumplí al pie de la letra mi promesa, es así que durante seis años el fue mi marido, mi amante, él único hombre en mi vida, me culiaba las veces que le daba la gana, me cogía donde quería, donde hubiese la oportunidad sometiéndome como el quisiese, después de unos años se enamoró de una linda chica la cual embarazó y decidió casarse con ella, así que un buen día me dijo que quería verme para despedirse de mí porque se iba a casar y que me quería hacerme el amor por última vez como la primera vez, bueno eso otra historia que después les contaré, espero que les haya gustado mi relato actualmente sigo esperando a mi marido, mi amante, el hombre de mi vida del cual me enamore perdidamente, lo extrañado mucho, lo pienso todas las noches, quisiera que me haga llorar de dolor y placer con su gruesa verga morena que me encantaba que me la clavara, aunque estoy perdiendo las esperanzas de que esto vuelva a suceder, así que espero encontrar un nuevo amante igual o mejor que mi primo, actualmente tengo 32 años si desean escribirme háganlo a mi correo electrónico elqleon13@hotmail.com

Bay besitos..

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