El conserje

Como él nos cogió a todas las inquilinas del edificio, incluyéndome a mí.

El conserje de mi edificio luego luego se dio cuenta que yo era bien puta y me llevó a la azotea donde están los lavaderos y sin más me empino en uno de ellos y casi me arranco los calzones haciéndome abrirme de pierna y parar el culo.
-¡Ya por favor…dame verga…cógeme…aahhhh…¡-
Apenas teníamos mi esposo y yo un mes ahí y él ya me había parchado tres veces y esa.
-¡Aaaahhhh…me matas con esa cosota tan rica que tienes…aahhhhh…¡-
-¡Pero que nalgotas tan ricas tienes cabrona….¡-
Basto con que un día me enseñara su vergota bien parada y yo ya era suya.
-¡Así…dame todo…rómpeme…aaahhhhhh…¡-
Me tenía bien ensartada en los lavaderos del edificio.
-¡Que rico me cojes…ojala nadie nos vea o nos oiga…yo soy casada y tu me estas parchando bien rico…ahhhhhh….¡-
Me daba unas cogidotas bien ricas pero ese día me rompió el culo, me estreno el chiquito.
-¿Por qué me la sacas…?..¡no…no…por ahí no…me vas a matar…no…aayyyyy….bruto….ya me la metiste en el culo….aayyyyyyyy……aayyyyyyyy……¡-
Yo nunca me había dejado por ahí, ni con mi marido, pero él teniéndome bien empinada y con mi culito a su disposición, me la metió toda, llore y puje con toda la pescuezona bien clavada en mi culito.
-¡Como serás…me lo estrenaste….aaahhhhhh….¡-
-¡Ya la querías culito¡-
Me dejo bien grande el culo y toda adolorida mi colita, a así bien cogida y llena de mecos, me mando a mi casa, y se me olvidaba, sin pantaletas, las cuales guardo para tener un recuerdo de otra casada mas que se cogía.
Como ya me cogía siempre quería tenerme ensartada a su pitote.
-¡No…ya le dije que no…déjeme por favor….¡-
Me tenía en la azotea, yo estaba parada y el hincado detrás de mí besándome el culo haciendo a un lado mis calzoncitos y poniéndome bien caliente.
-¡Empínate…para bien la cola…no te hagas pendeja…te gusta mi verga y las vas tener putita…¡-
Y en efecto, yo bien puta me empine en el lavadero lista para recibir su vergota una vez más, todas las del edificio habían probado su cosota, ya nos había cogido a todas, solo que yo era su nalga en turno.
-¿Qué me vas a hacer…?
-¡Cállate y abre bien las patotas…bien sabes lo que te voy a hacer…¡
-¡Aaaahhhhh….si….si….aaahhhhh….¡-
Siempre le digo que no al principio y al rato ya estoy sin calzones y dejándome coger por él.
-¡No me la vaya a meter toda…por favor…la tiene muy grandota y siempre me lastima….aahhhh…además me va hacer gritar y se van a dar cuenta que me están cogiendo…aaaahhhhh….¡-
Me deja toda adolorida de las verguizas que me pones, me enojo pero siempre me dejo.
-¡Aaaaayyyyy…no….toda no……aaaayyyyy…..¡-
-¡Cállate…no grites y aguanta la verga….aaahhhhh….¡-
-¡Bruto, me dijiste que no me la ibas a dejar ir toda y me clavaste toda esa vergototota…aahhhh….me duele mi cosita…aaahhhh…¡-
A mi es a la que mas se coje, dice que solo yo le aguanto todo su pitote y que ya soy su puta de planta.
Al otro día ya estaba de nuevo con él, solo que ahora en su cuartito, yo estaba casi sin ropa y pidiéndole que me diera verga.
-¡Hoy si me va dar…?...¡yo si quiero…por eso vine…¡ ¡quiero que me haga cosas…¡-
Nunca supe como yo, una señora decente y casada había caído con él.
-¡Compréndame señor…todavía me da pena…pero si quiero…¡-
Bueno, caí en sus manos cuando me enseño su cosota un día en las escaleras, él no dijo nada, solo me enseño su cosota bien parada y me dijo que era mía, me tomo de la mano y me llevo a la azotea donde me la metió por primera vez.
-¡Oh…pero que rica la tiene hoy...¡ ¡me va a volver a dejar toda adolorida como la otra vez¡…es que con esta vergota me vuelvo loca…¡-
Desde ese día a cualquier hora que yo me lo encontraba, me sube la falda y me toca las nalgas, yo me dejo hacer todo eso.
-¡No…no…por favor…aquí no…nos van a ver..oohhh…¡-
Me convirtió en una puta, hizo lo que quiso conmigo, me cogió en todos lados, en su cuarto, en el mío, en la azotea, en las escaleras, en todos lados me hizo suya .
-¡Que culote tiene señora…¡-
Me hace ir con él a la azotea y ahí se saca su vergota y me la enseña bien parada y con eso basta para que yo me vuelva su puta, finjo indignación pero deseo que él me la meta toda.
-¡No…¡ ¿Qué hace…porque me enseña esa cosota bien parada…aahhhh…¡-
Me toca las nalgas mientras su cosota me picotea por encima de mi pantaleta hasta que me empina.
-¡Por favor…eso no…ya me los bajo…aahhhh…¡-
Yo bien empinada solo puedo defenderme cerrando mi culito pero él me lo abre.
-¡Aaaahhhh…me duele mucho….por favor….no me la meta…yo soy decente….no…¡-
A puros vergazos me hace abrirme y para las nalgas para cogerme mejor.
-¡Aaaahhhhh….ya me la metió toda….como será malo conmigo….ya me cogió….ya…ya…¡-
-¡No te hagas pendeja…si bien que sabes a lo que vienes aquí….¡-
Con el perdí la vergüenza y me le entregué toda, mi esposo nunca supo que él me cogió hasta en su cama.

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