Mi padrino

Desde los doce años mi padrino me estuvo preparando para que al cumplir los 18 años darme la cogida de mi vida.

Desde los 12 años mi padrino me sentaba en sus piernas, claro está cuando no nos veían mis padres ni mi madrina, él me sentaba en sus piernas y acariciaba las mías, a mí me gustaba sentir el calor de sus manos en mis muslos y la dureza de su miembro en mis nalguitas, yo a esa edad sabía que era malo dejarme tocar por él pero me gustaba demasiado, era un hombre muy guapo a pesar de tener la edad de mi padre, cuando iba a verlo siempre me ponía faldas o vestidos para que él pudiera meter su mano entre mis piernas casi hasta llegar a mis calzoncitos.
Fui creciendo y cuando cumplí mis 15 años, en mí fiesta, mi madre me habló para que mis padrinos me dieran el regalo, este fue un hermoso collar, yo le dije a mi padrino que me lo pusiera y pude ver cuando lo hizo su mirada en el escote de mi vestido, el cual dejaba ver una parte de mis pechos, me sentí mas mujer al notar su mirada en ellos, durante la fiesta la mayoría ya estaban tomados por lo que cuando mi padrino me pidió que fuéramos al estacionamiento por unas cosas yo lo acompañe y fue ahí cuando entre los autos estacionados me dijo.
-¡Pero que buena te has puesto ahijadita¡- al mismo tiempo que me tomaba de la cintura y me pegaba hacia él.
-¡Padrino¡,¿ que hace?- dije yo sabiendo lo que él quería.
-¡Mira nomas que ricas tetas tienes, aahhh¡-
-¡Por favor padrino¡ ¿qué quiere de mí, que me hace?, ¡nnnooo, por favor¡…-
Me empezó a tocar mis pechos al mismo tiempo que con la otra mano se apoderaba de mis nalgas por abajo del amplio vestido de fiesta que llevaba.
-¡No,no, por favor, aaahhh,se lo ruego no,no¡- decía yo sin mucha convicción, ya que para esas alturas yo estaba sumamente excitada y bien caliente mientras él me mamaba mis tetas.
-¡Ahijadita, tócame la verga para que veas como me tienes¡- dijo él mientras tomaba mi mano y la ponía en su miembro.
-¡Pero padrino, que bárbaro, la tiene bien dura y se siente enorme….aahhh¡-
-Es una lastima que no te la pueda meter, pero si me la puedes mamar¡-
-¡No Padrino, eso no por favor, nos pueden ver, como cree que se la voy a mamar aquí, además yo no sé, nunca he hecho eso…¡-
Él no dijo nada, solo se saco su enorme miembro y me agachó para que yo se lo mamara, lo hice, le mamé la verga a mi padrino en el estacionamiento.
-¡Me vengo, me voy a venir, aahhhh…. Tómalos pequeña, trágate los mocos de tu padrino, aahhhh, así así, aaahhhhh¡-, y se vino en mi boca haciendo que yo me tragara su semen, fue tal cantidad la me dio que una parte cayo en mis pechos manchando mi vestido.
-¡Que rico me vine, aahhhh, ya probaste el sabor de mi leche, ya eres mía pequeña..¡-
-¡Como será malo conmigo padrino, ya me hizo comer sus mecos, que bárbaro es usted, ahora que voy a hacer…¡- y empecé a llorar porque me sentí una cualquiera, hasta que él me dijo que no me preocupara que no pasaba nada que al otro día fuera a su casa ya que iba a estar solo y ahí platicaría conmigo.
Al otro día fui a su casa, era domingo y él estaba solo, ahí en su casa él me volvió a tocar, pero esta vez él fue quién me chupó mi cosita y me hizo venir en su boca para después darme de nuevo su cosota y descargar su leche en mi boca otra vez.
Esto se repitió algunas veces más hasta que cumplí los 18 años y él me pidió que fuera a su casa ya que estaría a solas porque mi madrina había salido a visitar a su familia fuera de la ciudad, yo sabía lo que esto significaba, si iba a su casa mi padrino me haría suya, él me lo había dicho, yo deseaba ser de él ya que con cada mamada que le daba mas crecía mi amor por él.
Fui a su casa y sí, me hizo suya, me cogió bien rico, desde que llegué a eso de las 10 de la mañana hasta como las 7 de la tarde me estuvo cogiendo, me trajo todo el día encuerada metiéndome su vergota en cada rincón de su casa, me la metió por todos lados, ese día regresé a mi casa bien cogida, culiada, sin calzones y llena de semen por todos lados, a mis 18 años me estrenaron por adelante y por atrás y me hicieron adicta a la verga.
A partir de ese día fui de mi padrino hasta que me casé, aún casada de vez en cuando me doy mis escapadas y mi padrino me vuelve a coger, no como aquella vez a mis 18 años porque él ya no aguanta más de dos veces y además ahora me la meten en mi casa, ahí mi padrino me hace suya nuevamente, soy adicta a la verga de mi padrino, la cual probé desde los 12 años.



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