El regalo de navidad

las lagrimas se me salían yo intentaba aguantar como la putita que soy pero parecía no detenerse, lo podía sentir como entraba y empujaba y no dejaba de entrar

Estaba a punto de cumplir 22 años cuando se me decidí a realizar una de mis locas fantasías, por aquellos años yo ya era una puta hecha y derecha. Para ponerte en contexto, he de contarte que fui violada a muy temprana edad y eso marco mi vida, desde entonces sufro lo que los psicólogos llaman síndrome de Estocolmo, es decir me enamore de mi agresor, y toda mi vida he intentado recrear ese episodio de mi pasado, entre otras cosas me encanta que me dominen y me sometan, soy un poco masoquista, y desde que tenia unos 10 o 11 años soñaba con los penes descomunales de los negros que veía en las revistas, fantaseaba con esos animales partiéndome el ano, y había llegado la ahora de hacerlo realidad, y que mejor lugar que la ciudad del pecado. Tenía un buen dinero ahorrado, así que compre un paquete para pasar la navidad en las Vegas.
Llegue el 22 de diciembre y tenía mi vuelo de regreso para el 25, apenas me instalé en mi hotel, salí en busca de mi sueño.
Camine un poco por una avenida llena de clubs, casinos y antros, y en una esquina vi a unas prostitutas, me hacer que a una de ellas y le pregunte si hablaba español ya que mi ingles es pésimo, para mi sorpresa y agrado resulto ser centroamericana, sin rodeos fui al grano, le dije que estaba buscando a dos machos negros con una polla descomunal y que les gustara cogerse a los putitos como yo, le di los datos del hotel en el que me estaba quedando y 50 dólares, y la promesa de que si me conseguía lo que buscaba le daría 100 mas. Ella quedo en ayudarme gustosa, me dijo pe esa noche me llamaría. Pase la tarde caminando y comprando algunas cosas, compre minifaldas, vestidos, pelucas y algunos juguetes sexuales para mi colección. Por la noche la puta me llamo al hotel y me dijo que me había conseguido a mis sementales que me cobrarían 300 usd los dos, y me visitarían por la mañana.
Casi no pude dormir de los nervios que tenía. Por la mañana me bañe y me puse un vestido de licra y tacones, e verdad me veía sexy, cuando llamaron a la puerta sentí que mi corazón explotaba del miedo y nervios pasaron dos animales de mas de 1.90 metros de altura uno era realmente negro, y el otro era como café con leche.
Apenas entraron comenzaron a acariciarme las nalgas y a besarme el cuello, el más negro de los dos comenzó a meter sus dedos en mi ano, me agache y le desabroche el pantalón. Cuando vi ese animal de carne casi me desmayo de la emoción, penes así solo los había visto de silicón esto era único, media no menos de 8 pulgadas y estaba delicioso, cerré los ojos y me dedique a disfrutar de ese pene exquisito que se ofrecía ante mi, en tanto el otro macho me metía los dedos en mi culito palpitante, de pronto sentí ese hierro enorme partirme el culo, las lagrimas se me salían yo intentaba aguantar como la putita que soy pero parecía no detenerse, lo podía sentir como entraba y empujaba y no dejaba de entrar este debía ser el pene mas grande del mundo por fin, sentí que se hacia para atrás pero me envistió el animal y ahora ya tenia su polla hasta los huevos clavada en mi anito, podía ver en el espejo toda la escena me sentía contenta pues era una putita y me encantaba verme con el vestidito plateado por arriba de mis caderas y como yo sola era capaz de dar tanto placer a estos dos enormes sementales, el pene que tenia en culo era enorme me envestía con fuerza y furia y yo seguía mamando la deliciosa verga de el toro de ébano que bombeaba en mi boca, después de un rato el que me tenia ensartado saco su verga y me pusieron en la cama con el culo en el borde de la cama ahora era el mas negro el que me culeaba y lo hacia riquísimo, mientras el otro metía su cosa en mi boca, primero se corrió el que tenía en la boca, pues soy una experta mamadora, y eso pareció excitar al mas negro pues comenzó a envestirme con mas velocidad, el siguiente en correrse fui yo y al ultimo el que tan rico me había culeado. Quedado sin fuerzas. Sentía el semen chorrear por mi ano. Se comenzaron a vestir, les pague y se marcharon dejándome ahí desnuda y muy contenta de la experiencia que tanto había soñado. Tome mi brocha, la metí en mi culito y me quede dormido. (Para que puedas entender esto te recomiendo leas mi relato las violaciones de mi vid parte 1)
Desperté a medio día y aun que la experiencia había sido fantástica quería mas yo había visto películas de negros con vergas de al menos 40 cm y eso era lo que yo quería, así que por la tarde pase a ver a mi nueva mejor amiga la puta. Me pregunto que tal la había pasado y le dije que excelente, le pague los 100 dólares que acordamos y le dije que si no conocía a alguien mejor dotado aun. Ella se sorprendió, tu si que eres golosa, pensé que mis amigos te dejarían el culo tan abollado que regresarías a tu casa arrepentida, mientras se carcajeaba. Conozco a un bailarín que trabaja dando shows en un club, de dicen el Rompeculos. Te advierto que tiene un animal del tamaño y grueso de tu brazo. Eso es lo que busco. Y acordamos que lo mandaría esa noche, pero como quería que este encuentro fuera perfecto le platique a la puta que me gustaba que me sometieran y me violaran para que le platicara al Rompeculos.
Yo no lo pensé así pero ese sería mi regalo de navidad, y créeme que ha sido el mejor regalo de navidad de mi vida.
Era noche buena, así que me puse un vestido corto muy ceñido color dorado, tacones dorados , me puse realmente guapa, pues pensé, después de conocer al Rompeculos quizá salga a algún casino, después de todo estaba en las vegas y no había entrado a ni un solo casino a apostar.
Ya eran casi las 10 de la noche y mi regalo aun no llegaba, comencé a pensar que no llegaría, de pronto llamaron a la puerta, apenas abrí y un animal de mas de dos metros abrió de un empujón, entro cerrando la puerta tras de sí me quede congelada al verlo, en verdad me asusto, con su mano negra, me tomo del escote y me arranco el vestido, que se rasgo por la mitad antes de que dijera algo me dio vuelta me aventó a la cama quedando boca debajo de otro tirón me arranco la tanga, intente voltear, pero me sometió como si fuera de trapo, pues era realmente fuerte, sentí algo frio caer en mi culo, apenas estaba comprendiendo que se trataba de lubricante cuando me envistió y de un solo empujón me había metido mas verga que el negro de ayer, sentí que me desmayaba, grite pero me hundió la cabeza en el colchón y me envistió de nuevo era increíblemente doloroso y riquísimo, ese toro me sometía como si fuera yo una muñeca, yo mido solo 1.68 y en esos tiempos pesaba no mas de 60 kilos, el media mas de dos metros y seguro pesaba mas de 90 kilos, me tenia a su disposición, me monto de ese modo por largo rato, después y sin sacarla se acostó el boca arriba y yo quede sentada en su pene mirando hacia sus pies, me podía ver en el espejo, y por primera ves pude ver ese pene descomunal en mi culo, era muy negro y media en verdad mas de 40 cm. De largo y era casi tan grueso como mi muñeca, trataba de comerme esa verga con mi culo y no me entraba mas, quedaban como 3 cm para que entrara toda, pero ya no podía mas así que comencé a darme sentones hasta que sentí muy adentro de mi como otra sección de mi colon se abría permitiendo entrar en su totalidad ese pene gigante, subía y bajaba hacia así una sentadilla completa y no se salía el falo delicioso que tenia, cuando lo tenia casi todo afuera era casi ridículo ver e el espejo mi pitito flácido y el hierro duro de mi atacante, era como un hombre cogiéndose a un niño. Cerraba los ojos y recordaba a mi pintor cuando me violo hace mas de 11 años. Estaba recibiendo la mejor cogida e la historia de las cogidas. Yo ya casi no podía mas y el negro me dijo en español muy malo, tome viagra para ti y ahora no te voy a dejar ir hasta que se me baje. Me cogió en diferentes posiciones por mas de dos horas hasta que por fin me la saco, se quito el condón y de un golpe me metió se monstruo en la boca trataba de comer lo mas posible pero penas y me entraba un tercio de su enorme pene. Por fin se corrió en mi boca y parecía no terminar, trataba de tragar lo mas posible pero irremediablemente escurría por las comisuras de mi boca tanta leche que me empapo.
Me quede dormida y el también, en la madrugada me desperté y vi que aun dormía pero tenia ese hierro tan duro como al principio, así que me levante, tome mi cámara y le hice algunas fotos a este negro delicioso y a su verga descomunal incluso algunos primeros planos, después comencé a mamar suavecito, a los pocos minutos despertó, se puso un condón y me volvió a coger por todas partes y de mil maneras, tome mi cámara y me tome tantas fotos como pude, no podía dejar pasar esta oportunidad, quería recordar esto toda mi vida, esa verga negra y descomunal enterrada en mi culito pequeño y rojo de tanto castigo recibido, después de un rato volvió a sacarla y se corrió en mi rostro. A las 8 de la mañana por fin paro, ya no tenia tiempo mi vuelo salía a las 12:00, me vestí le pague al Rompeculos, y salí rumbo al aeropuerto. Ya en mi asiento podía sentir como palpitaba mi culito y sentía el olor a sexo en todo mi cuerpo. Dormí todo el vuelo soñando con mi delicioso regalo de navidad y con mi pintor.

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