El sexo con mi padrastro

Con solo 13 años me enamore locamente de mi padrastro...

Es incesto follar con tu padrastro?. Esta pregunta me la hice en más de una ocasión. Pero ahora a mis 22 años tengo la respuesta a todo. No se si será incesto, lo unico que sé es que soy la mujer más feliz del mundo.

Todo empezó hace nueve años. Cuando apenas era una niña. Mi madre se casó por segunda vez con un hombre maravilloso, desde el primer dia que lo vi me gustó. Alto, moreno, fuerte, ojos verdes. Practicamente tenía todo lo que me gustaba. Pero para no dar demasiados rodeos contaré mi historia bastante resumida claro está. Por cierto desde que descubrí esta página he estado deseando escribir mi historia. Con solo doce años ya era una chiquilla muy bien dotada. Mis pechos eran más grandes que los de las demás chicas, yo me daba cuenta de ello, pero nunca me molestaba ese asunto para nada. Con trece mi madre se casó con Hugo, quien a partir de entonces se iba a convertir en mi papa. Mi madre trabajaba por aquel entonces por la tarde hasta las diez de la noche y todas las tardes la pasaba con mi Hugo para mi solita. Algo me pasó en mi interior al aparecer ese hombre en casa, porque desde esa edad me masturbaba sin parar casi todas las noches pensando en el. Mejor aún se puso la cosa cuando una vez y por casualidad vi a Hugo desnudo. Nunca antes había visto un cuerpo de hombre desnudo por completo al natural, en verdad. y mucho menos su sexo. El de Hugo me asustó, era enorme, gordo y grande, marcado por venas y depilado por completo. Y eso que el era un hombre con mucho vello en su cuerpo escultural de gladiador romano. A partir de entonces mis fantasías sexuales fueron a más. Me masturbaba susurrando su nombre y me corría como una perra. Con catorce años empezó la cosa a cambiar al fin. Mi cuerpo seguía sesarrolandose sin parar, parecía una chica mayor pero no en mi rostro, tengo un aspecto angelical, de niña buena que gracias a dios aún conservo. Todas las tardes Hugo me daba clases de historia, pero antes me duchaba y me iba a su despacho a recibir sus clases. Creo que empezó sobre el mes de Junio cuando decidí no cerrar la puerta del baño, dejarla entreabierta para que Hugo al pasar a su cuarto podría verme por el espejo justo enfrente de la ducha. Y conseguí lo que buscaba, desde el primer dia Hugo no pudo evitar mirar entre la abertura y ver que aquella niña tenía un cuerpo de jovencita. Yo me hacia la distraida, pero de manera disimulada vi como Hugo no me quitaba ojo. Mi padrastro se moría de ganas por entrar, pero su situación y el amor por mi madre se lo impedìa. Día tras día hice el mismo juego y luego al dar las clases intentaba calentarle aún más. Hugo parecía no reaccíonar, hasta que al fin un maravilloso viernes le propuse ir al cine para ver una película que estaba relacionada con las clases que el mismo me estaba dando. Mi madre estaba enterada y la pobre ingenua no sabía que lo que yo pretendía era tirarme a su amado. Hugo la principio se extrañó e incluso llamò a mi madre para confirmar su consentimiento, ya que la función a la que ibamos a ir era a las diez de la noche y la peli duraba al menos tres horas. Después de eso comeríamos unas hamburguesas y volvería a casa con mi elegante papa. Me puese un vestido que sabía de antemano que a mi padrastro se le iban los ojos cada vez que me lo veía puesto. Un ceñido y cortito vestido blanco que hacía resaltar mi tez tostada y mi largo pelo negro, además de su imponente escote haciendo lucir mis pechos grandes. Hugo tragó saliba al verme, me dí cuenta y sonreí. Al entrar al cine Hugo me compró palomitas y coca cola y nos adentramos en la sala. Yo misma elegí el sitio, bien escondido de mirones. Noté nervioso a mi padrastro, pero a la vez imnotizado por la sensualidad del momento, sin poder contenerse ante el asedio al que le estaba sometiendo. Me senté y enseguida me crucé de piernas dejando, claro está, la mejor imagen para el. Hugo no pudo aguantar mirandome de forma extraña. Entonces intentó ser normal, hablandome de cosas sobre la pelicula, pero yo no le hice mucho caso y le ofrecí unas palomitas con mi propia boca. Hugo no supo reaccionar, pero insistí acercandome más a el. finalmente la cogió. antes de que me dijera nada le ofreci otra, en esta ocasión con la punta de mi lengua, Hugo se quedó blanco, me miró, asustado; pero finalmente no pudo contenerse y la cogio con sus labios carnosos, no le deje escapar y le metí lengua en su boca. Mi padrastro no se contubo, me beso apasionadamente, sin dejar de meter su lengua y lamerme intensamente. Me dejé llevar con pasión. Mi padre se soltó de repente, y dijo que aquello no estaba bien, que apenas era una chiquilla y que eso no era lo mejor para mi. Pero le contesté que sabía que me miraba cuando me duchaba. Entonces se quedó sin palabras, a lo que yo reaccioné poniendo mi mano en su entrepierna, buscando lo que tanto deseaba tocar al natural. Hugo ya no pudo poner más pegas, entre la oscuridad del cine y el fuego que desprendia mi cuerpo sucumbió por completo a mis encantos. Le bajé la cremallera y pude ver por primera vez su enorme polla. Estaba totalmente dura, reluciente. No me lo pensé y me la llevé a la boca, la lamí y me la tragué con tal deseo que no hubo opción alguna al rechazo. Hugo comenzó a ponerse tenso,y yo loca por aquel maravilloso caramelo seguía con mi trabajo árduo. Era la primera vez que probaba una polla y jamás podía imaginar que me fuese a gustar tanto. Me gustaba su sabor, su tacto, su olor, su calor y su vida propia. Parecía vibrar dentro de mí.Continué mamando aquel maravilloso miembro que apenas me cabía en la boca. Empecé a notar un sabor especial en mi lengua, era los primeros hilillos de semen que se mezclaban con mi saliba, pero me gustó tanto el sabor que empujé aún con más fuerza, metiendome la polla más y más, a la vez que la lamía y miraba a mi padrastro absorbido por el placer. Finalmente noté en sus muslos que se iba correr y no me aparté, tan solo lo hice un poco, mirandole y meneando con mi mano con toda mi fuerza. De repente note un liquido caliente en mi cara y antes que pusiera mi mano en el, un enorme chorro salió de la polla gorda de Hugo, me fui como una loca a su glande y me la trague toda. Me volvía loca saber que mi padrastro se estaba corriendo por mi manera de chuparla, de que era buena. Me volvía loca de gusto el sabor de su leche caliente. No comprendía como podía haber chicas que no le gustase eso, que les diera asco, y lo digo porque por aquel entoces ya habia chicas que hablaban que lo habian hecho. Ahora se que no era verdad, si no hubiesen disfrutadado como yo.
Mi padrastro despues de correrse se levantó, y me agarró de la mano, casi a la vez que se ponía disimuladamente el pantalón. La verdad es que en la sala, estabamos apenas doce personas. Salimos y me llevó al baño de las chicas, cerró violentamente una de las puertas y entonces me empezó a deborar. Joder, que gusto sentirme dominada por un hombre tan fuerte. Me desnudo por completo y me dió la vuelta, saco su enorme verga y comenzó a follarme sin compasión, sin esperar más. Me lo hizo de forma brutal, la verdad es que me dolía muchisímo, pero a la vez me gustaba que su violencia fuera asi. Era sentirse deseada hasta la estenuidad y eso me ponia muy cachonda, asi que aguante todo lo que pude y tengo que reconocer que al final lo que me paso es que me gustaba muuuuuuuuchooooo. No terminó hay la cosa, mi padrastro perdió el control por completo, me subió a un piso que tenían en el centro para estudiantes y que ahora estab vacío y allí me folló de verdad. Por el culo, por delante y me comió todo. Hizo que me mease de gusto, tal y como suena y no solo eso si no que me azotó de tal forma que llegó a hacerme sangre. Pero yo aceptaba todo de el ...tooodooo. Desde entonces nos convertimos en amantes y hoy en dia aún seguimos. Le amo con locura y soy su puta. No me arrepiento de nada. Os contaré mas historias, Ya que mi padrastro me ha compartido con una amiga Daniella y con un amigo suyo Angel. Verdaderas orgias que os contaré otro dia. Ciao cariños.

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